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6 cosas obvias que nos enseña la carta viral de las turistas argentinas

Es momento de reflexionar y actuar.
5 Mar 2016 – 7:46 PM EST

Por Simón Posada | @UnivisionTrends

Parece obvio, pero no. El último país de Latinoamérica en aprobar el voto femenino fue Paraguay, en 1961. Es decir, las personas de treinta o cuarenta años allí tuvieron una mamá que no podía elegir a su gobernante. El machismo en Latinoamérica está vivo y se ve con mayor crudeza, sobre todo, en situaciones como la de Marina Menegazzo y María José Coni, dos argentinas que desaparecieron el 22 de febrero y, días después, sus cuerpos sin vida fueron encontrados en Montañita, Ecuador.
“Ayer me mataron. Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muera desangrada. Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron”, dice una carta, escrita como si una de ellas la hubiera enviado desde el más allá.

La autora de la carta es una estudiante de comunicación social de Paraguay, Guadalupe Acosta, que al ver la cantidad de comentarios machistas suscitados por el hecho, escribió un texto que nos pone a pensar sobre cómo el machismo está tan inserto en el sentido común latinoamericano y que la barbarie, a veces, parece natural.

“Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida. No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles. A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse. ¿Qué ropa tenías? ¿Por qué andabas sola? ¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía? Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?” Lea aquí la carta completa en el Facebook de Guadalupe Acosta:

Ayer me mataron.Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron...

Posted by Guadalupe Acosta on  Tuesday, March 1, 2016

Por eso, pensemos qué reflexiones podemos sacar de esta situación:

  1. Ser mujer y viajar sola no es ser tonta.
  2. Usar shorts o falda no significa que una mujer quiera llamar la atención de los psicópatas para que la maten.
  3. Si dos amigas se van de viaje, no quiere decir que estén viajando solas. Están viajando juntas.
  4. Para los que se preguntan por qué los papás dejaron “viajar solas” a unas chicas de 21 y 22 años, habría qué preguntarles si acaso una mujer sólo puede ser libre bajo vigilancia de sus papás, de su pareja o de las autoridades.
  5. Es claro que hay barrios que es mejor evitar en todo el mundo, pero para una mujer hay más barrios peligrosos que para un hombre. Es decir: las turistas fueron responsables de su crimen por exponerse al peligro, pero si hubieran sido hombres serían simplemente víctimas.
  6. Estar sin un hombre no es estar sola.


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