null: nullpx

40 años después, el mundo sigue asombrado por la rutina perfecta de Nadia Comaneci

Ese 18 de julio de 1976 la gimnasta rumana enseñó que la perfección en el deporte sí existía. Cuatro décadas después, las búsquedas en Google demuestran que nadie ha olvidado aquel histórico 10.
18 Jul 2016 – 1:39 PM EDT


Lo que hizo Nadia Comaneci en los Juegos Olímpicos de Montreal hace 40 años, ese 18 de julio de 1976, fue una proeza tal que ni siquiera los tableros que mostraban las calificaciones estaban preparados para ello.

Como en la historia de la gimnasia olímpica nunca nadie había obtenido un 10, considerado el puntaje de la perfección, los tableros solo tenían tres dígitos para dar calificaciones del tipo 9,95 u 8,30.

Cuando la pequeña rumana de 14 años hizo su rutina perfecta sobre las paralelas asimétricas, los tableros enloquecieron. Un diez demandaba un dígito más y eso no había sido contemplado por el comité, ni por los jurados, ni por los fabricantes de tableros.


Por esa razón, la puntuación que apareció fue la de 1.00. “Pensé que lo había hecho mejor”, bromeó después la deportista sobre el insólito puntaje que una vez aclarado generó la ovación de 181,000 espectadores que fueron sus testigos en el Forum de Montreal.

Desde entonces el mundo guarda una cierta devoción por aquella chiquilla que no solo consiguió una hazaña casi sin proponérselo (“No sabía que nadie había sacado un 10 antes”, confesaría en varias entrevistas), sino que le demostró al Comité Olímpico y al mundo que algo así como la perfección sí existía y existía en un cuerpo de niña.


Ella se convirtió en un héroe juvenil que trascendería la década de los 70. Las niñas de cada generación siguiente fueron adoptando a Nadia Comaneci como alguien cercano e hicieron algo propio su atrevimiento a desafiar los límites de lo bello, al punto que, cuatro décadas después, sus movimientos, estrictos y calculados, siguen generando un regocijo colectivo. A menos eso demuestra el frenesí digital que ha hecho que su nombre sea de los más buscado en los últimos días en Google en medio del cumpleaños 40 de la efeméride.

Por su parte, Nadia Comaneci tuvo que lidiar toda su vida con no poder superar ese 10 perfecto, y un poco quedó encarcelada en un recuerdo que le costó que el mundo no terminara de aceptar los cambios naturales y deportivos que trajo el crecimiento.

Ella fue como una de esas grietas por donde se coló la luz de lo excepcional, de lo bello absoluto, y eso tiene el poder de inspirar sin importar el tiempo que pase.

Lea también:

Publicidad