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Niños

El secreto que guardan los dibujos de tus hijos

Conoce el significado de los colores, las etapas y qué los motiva
15 Mar 2016 – 1:31 PM EDT

“Dame un lapiz para dibujar, mami” es una de las frases que suele repetirme mi hijo pequeño cada tarde. A Sergio le encanta pasar ratos entre papeles, colores, rotuladores y pinceles. Mientras dibuja se divierte, se relaja y da rienda suelta a su imaginación y creatividad. Él no lo sabe, pero a mí me encanta interpretar sus creaciones y descifrar su universo emocional a través de los elementos que refleja sobre el papel.

Sus dibujos constituyen una forma muy valiosa de comunicación que va evolucionando a la par que lo hace él. Es muy emocionante ver plasmada sobre el papel la madurez que mi pequeño va adquiriendo conforme cumple años.

En el presente artículo voy a compartir contigo algunas curiosidades sobre el fascinante mundo del dibujo infantil. Te animo a que guardes las obras de tus hijos y que prestes atención a los mensajes que transmiten. ¡Te sorprenderás!

Etapas del dibujo infantil.

El catedrático de filosofía francés Georges-Henri Luquet (1876-1965), partiendo del análisis de los dibujos de su hija, estableció una clasificación de etapas en el dibujo infantil que quedó reflejado en su libro “El dibujo infantil" (1927).

  • Realismo fortuito (entre los 2 y los 3 años). Se caracteriza por garabatos espontáneos a los que el niño puede poner o no uno o varios nombres diferentes que se le ocurran en ese momento.
  • Realismo frustrado (entre los 3 años y los 5 años). En esta etapa el dibujo del niño es simple y desorganizado. Se caracteriza por la presencia de renacuajos (inicio de la figura humana con gran cabeza y dos palotes como piernas). Solapa elementos y omite otros.
  • Realismo intelectual (entre 5-6 años y los 8). En esta etapa los dibujos presentan más detalles en su intento por representar la realidad, pero todavía reflejan la inmadurez que caracteriza a los niños de estas edades. Solamente dibujan lo que saben.
  • Realismo visual (entre los 7 y los 12 años). A estas edades los niños dibujan con mayor precisión en el trazado y gran número de detalles por lo que sus obras se asemejan más a la realidad.

¿Qué dicen los dibujos de tus hijos?

Aproximadamente a los 4-5 años los niños comienzan a dibujar con más detalles e intencionalidad comunicativa, por lo que es en esta etapa cuando sus dibujos nos pueden ofrecer más información.

Nicole Bedart en su libro “Cómo interpretar los dibujos de tus hijos” habla de los elementos que pueden proporcionarnos información sobre el universo emocional de nuestros niños.

El trazo: Trazo firme: seguridad, estabilidad, deseos por explorar el entorno e inquietud por aprender.

Trazo discontinuo y muy suave: inseguridad, timidez, inhibición.

Trazo descontrolado con exceso de presión: impulsividad.

El espacio empleado y el tamaño de los elementos: Confianza en sí mismo y alta autoestima cuando los elementos son grandes y ocupan todo el espacio del papel.

Baja autoestima y timidez cuando los elementos son pequeñitos y están dibujados en una esquina del folio.

Las formas realizadas: Formas onduladas: autocontrol, sociabilidad y afecto.

Abundantes líneas rectas, rayones: irritabilidad, impulsividad, apatía.

Los borraduras /o tachones ponen de manifiesto inseguridad, falta de autoconfianza o afán de perfeccionismo.

Los colores.
Para interpretar el color hemos de saber que antes de los 5 años los niños hacen un uso singular de él (porque es su preferido, no está gastado o lo tiene a mano) y quizás sea más complicado interpretar la información que nos ofrece. A partir de los 6-7 años el color nos puede dar una información más válida porque el niño colorea atendiendo a la realidad.

Yaiza Perera en su artículo “Coloreando emociones” hace un interesante repaso del significado de los colores en el dibujo infantil:

  • Rosa: sensibilidad, afectividad y tranquilidad.
  • Violeta: espiritualidad. Si es en exceso se interpreta como temor a un control parental excesivo
  • Rojo: Si es utilizado de forma equilibrada significa vitalidad, pasión, valor. Si predomina el rojo puede ser falta de autocontrol, hostilidad
  • Negro: emotividad, melancolía. Si se combina con el rojo significa agresividad.
  • Azul: serenidad y reflexión.
  • Amarillo: Si es el color predominante pone de relieve tensión. Si se emplea de forma equilibrada significa creatividad y energía.
  • Marrón: seguridad y capacidad de organización.

Recuerda que debes tomar toda esta información como meramente orientativa y que es muy importante que tú y tu hijo converséis sobre sus dibujos. Pregúntale qué ha dibujado y cómo se siente. Ante cualquier duda no olvides consultar a un psicólogo infantil.
Juegos y actividades motivadoras para que dibujéis en familia.

Dibujar aporta muchos beneficios (estimula la inteligencia y creatividad, desarrolla el gusto y respeto por el arte, ayuda a relajarse, refuerza positivamente la autoestima) así que te propongo que dibujes mucho en casa. Aquí tienes unas ideas:

  • Dibujo libre. Cuando acabes tus obras, cuélgalo en algún lugar visible de casa y explica qué has creado.
  • Pintamos la música. Al ritmo de la música que hayas elegido, dibuja sobre un papel de mural aquello que te sugiera el tema que estés escuchando. Cuando acabes cuenta cómo te habrás sentido mientras hacías la actividad y después hacen una foto en familia utilizando tu mural como photocall.
  • Autorretrato. Con revistas, periódicos, colores, rotuladores u otros materiales que se os ocurran, crea un autorretrato tipo collage.
  • Jugamos al Pictionary. Este juego consiste en adivinar una palabra a través de un dibujo hecho en papel. Gana quien más palabras adivine.
  • Ilustramos un cuento inventado. Entre todos inventen un cuento (piensa el título, los personajes, escenarios, el argumento, etc.).

Una vez que lo hayas escrito ilustra entre todos la historia que has creado. El resultado final será un maravilloso y original cuento que tendrás como recuerdo para siempre.
Espero que este artículo te haya resultado útil y motives a tu hijo para que dibuje, guardes sus creaciones y, por qué no, interpretes el universo emocional que reflejan sus obras.


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