Lifestyle

La intolerancia a la lactosa

Si tu niño reacciona con dolores de estómago, hinchazón, gases o diarrea inmediatamente después de tomar leche, entonces quizás sufre de intolerancia a la lactosa. Antes de explicarte de qué se trata, te recomiendo que no desesperes: la intolerancia a la lactosa es mucho más común de lo que crees.

PUBLICIDAD

La lactosa es un azúcar que se encuentra en la mayoría de los productos lácteos, pero también está presente en el pan, cereales secos, galletas dulces y alimentos preparados como pizza y lasaña. Hay varios grados de intolerancia a la lactosa: algunas personas pueden beber una taza de leche sin problemas mientras otros quizás sufren los síntomas con beber apenas pequeñas cantidades. Cada persona irá conociendo hasta qué punto tolera la lactosa con el correr del tiempo.

Si has consultado al médico y te ha confirmado que padeces este problema, entonces aplica ciertos hábitos en tu alimentación. Mira las etiquetas de los alimentos y chequea si son ricos en lactosa. Cuando consumas alimentos con lactosa, trata de hacerlo en pequeñas cantidades. De esta manera, te acostumbrarás y aumentarás progresivamente la cantidad de lactosa que digiere el organismo.

A la hora de tomar leche, yogur u otros productos lácteos trata de combinarlos con otros alimentos sin lactosa para que tu cuerpo los asimile mejor. Ten en cuenta que el yogur y el queso tienen mucha menos lactosa que la leche.

Como verás, se puede vivir sanamente siendo incompatibles con la lactosa. Tan solo tienes que acostumbrarte a seguir una alimentación que se adapte a las exigencias de tu organismo.