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Sé más fuerte que tus excusas y haz ejercicio con estos sencillos trucos

Publicado 11 Sep 2018 – 11:16 AM EDT | Actualizado 11 Sep 2018 – 11:16 AM EDT
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Te sientas frente a una computadora todo el día, y cuando llegas a tu casa, te cae de encima la fatiga. Lo único que quieres es sentarte frente al televisor para acabar aquella serie que vienes mirando todos los demás días al llegar a casa, y lo último que tienes es motivación para hacer ejercicio. Piensas que no tienes tiempo, ni energía, para gastar en una rutina de ejercicios, pero probablemente no sea así.

Según Everyday Health, el ejercicio nos da energía: al ejercitarnos regularmente, dormimos mejor, y, por tanto, nos sentiremos más descansados al otro día y en los días siguientes. Es importante tratar de ejercitarse una vez al día para obtener un mejor sueño y rendir mejor en todo aspecto. Hacer ejercicio también libera endorfinas, hormonas que actúan en el cerebro como un opioide (y son muy buenas para la salud, ya que el propio cuerpo las genera). Por tanto, si encuentras energía para comenzar una rutina de ejercicios, la energía se te devolverá con creces, además de dejarte de mejor humor.

¿Y el tiempo? Hasta una rutina de 10 minutos diarios puede comenzar a darte resultados en tu bienestar. Aquí hay algunas formas de asegurarte de ejercitarte todos los días y de prepararte para cualquier eventualidad.

1. Planea tu semana

Es domingo de noche. Algunas personas cocinan para algunos días de la semana. Otras planean las reuniones que tendrán. Tú puedes ser igual de responsable y tomar tu agenda, para asegurarte de incluir al menos un entrenamiento cada día. Ajusta los horarios, la duración y la intensidad de la actividad física a tu rutina. Si te ejercitas afuera, ten un plan alternativo en interiores por si llueve.

2. Paga con anticipación

Asegúrate de tener todo pagado a comienzos del mes. Te será mucho más difícil decir que no si ya has dicho adiós a tu dinero, en especial si los entrenamientos son caros.

3. Ejercita en la mañana

Si sientes que en la tarde, después de trabajar, no puedes levantarte del sofá, es mejor que planees tus entrenamientos en la mañana, así tu complicada rutina del día no interfiere con ellos. Además, ejercitar en la mañana te dará más energía para encarar mejor la jornada que te espera.

¿Otra vez te has dormido? Intenta correr al trabajo… literalmente. Baja del transporte público o estaciona tu auto lo más lejos que puedas, si te queda demasiado lejos de tu casa. También puedes hacerlo al volver. Sacar la bici del garaje también sirve. Usa las escaleras para llegar a tu oficina y haz lo mismo al volver. Cada pequeño ejercicio cuenta.

4. Haz ejercicio con alguien más

Seguro conoces a alguien que no se pierde ni un entrenamiento. Proponle hacer ejercicio juntos, y compartirá contigo algo de su motivación aparentemente infinita.

5. Sigue la regla de los 5 minutos

Si al llegar a tu casa de lo único que tienes ganas de hacer es posponer eso que has planeado desde la mañana, trata de hacerlo solo 5 minutos. Haz 5 minutos de cardio, de asanas, o sal a correr por las calles de tu barrio. Si luego de 5 minutos quieres volver al sofá, es perfectamente válido. Pero lo más probable es que después de este tiempo quieras seguir ejercitándote.

6. Camina a todas partes

En fines de semana, o en tus días libres, o cuando tengas más tiempo, intenta dejar el auto quieto y usa tus pies para moverte a donde tengas que ir. Invita a quien quieras a dar un paseo. Trata de ir por lugares donde puedas admirar el paisaje. No tienes por qué tomar la ruta más corta (al contrario).

7. Sé inquieto

Quizá suene un poco loco, pero aquellas personas que constantemente están haciendo actividades menores (como mover las manos, los pies o las piernas, o cambiarse de lugar mientras se sientan en una silla) queman cerca de 108 calorías extra, según dice Amanda Ebner, entrenadora de FitOrbit.com, para Shape. «Esas calorías diarias pueden convertirse en medio kilo menos en un mes».

8. Acuéstate temprano

Es necesario que duermas lo suficiente para poder tener energía y rendir mejor en los entrenamientos, sobre todo si te vas a levantar más temprano solo para esto. Trata de irte a dormir media hora antes todos los días.

9. Usa tu celular

Tu teléfono móvil puede ser una genial herramienta para recordarte cuándo debes hacer actividad física y para motivarte a hacerlo. Pon de fondo de pantalla alguna frase motivacional que sepas que te va a ayudar a seguir en movimiento; cámbiala cada algunos días. Encuentra esa razón por la que ejercitas y recuérdala todos los días.

10. Prémiate

Has ejercitado. ¡Date un premio! Esto te motivará aún más a ejercitar la próxima vez, ya que estarás esperando este momento. Cómprate alguna prenda nueva, come un desayuno delicioso y saludable, o lee un libro en tu día libre.

11. No te desanimes

Te levantaste demasiado tarde, luego del trabajo tenías otras actividades, y no te ha quedado tiempo para nada más: perdiste un día. No dejes que esto te desmotive de continuar: es solo un día, y puedes volver a intentarlo al siguiente.

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