Belleza

El libro sobre Frida Kahlo donde nos da lecciones de moda y de su poder

Hoy celebramos 109 años del nacimiento de Frida Kahlo, por eso recordamos a esta talentosa e imponente artista, cuya atractiva imagen se mantiene vigente.
6 Jul 2016 – 1:55 PM EDT

Hoy celebramos 109 años del nacimiento de Frida Kahlo, el gran valor del legado artístico que dejó es innegable. Como también es indiscutible la influencia que tuvo y ha tenido Frida en la moda. Si ella, hija de Matilde Calderón González, una mexicana de origen español e indígena y de Wilhelm Kahl, un judío de origen húngaro-alemán. Sus raíces indígenas, llenaban de orgullo a la artista, quien cambió la forma de escribir su nombre, del alemán "Frieda" a "Frida", y quien ha servido de fuente de inspiración a diseñadores de modas. En su tiempo llamó tanto la atención que Elsa Schiaparelli creó una línea de vestidos inspirados en ella. Ha sido musa de diseñadores de la talla de Jean Paul Gaultier, Lacroix, Valentino, Karl Lagerfeld y Kenzo entre otros. Su imagen ha sido fuente de inspiración para numerosos editoriales de moda y de belleza, revistas como Vogue y Elle han realizado sesiones fotográficas que evocan a su estilo. La estética creada por Frida ha influido y sigue influyendo en el mundo de la moda.


El armario de Frida permaneció cerrado hasta el 2004, momento en el que se realizó un registro y se clasificaron las piezas que durante años estuvieron sigilosamente guardadas. Las prendas de la artista se mantuvieron alejadas del ojo público por instrucciones de Diego Rivera. Cuando finalmente se abrió el armario, se catalogaron más de 300 objetos y se integraron a la exposición en la Casa Azul. La Casa Azul, ubicada en el barrio de Coyoacán en la Ciudad de México, fue el lugar que la vio nacer y morir. Desde 1958 es un Museo.


Frida nos regaló varias lecciones. Ella se adelantó a su tiempo y era una mujer con un poder único. Su entrecejo y bigote retaron el look de las mujeres de los años 20 y 30, quienes lucían las cejas delgadas, delineadas y rectas. Ella con su ceja poblada y bigote apelaba a su mexicanidad y a sus raíces indígenas. Antes de que nos cuestionáramos si las mujeres deben o no retirarse los bellos del cuerpo, Frida mostró y plasmó en sus pinturas sus velludas facciones.

Antes de existiera la singular Iris Apfel, quien nos da lecciones sobre los accesorios, existió Frida. Las joyas que usaba dejaban al descubierto la influencia precolombina y colonial. Ella sabía como llevar a la perfección aretes, collares, anillos y broches, todos ellos eran sus mejores aliados y los coordinaba con sus camisas y vestidos bordados.


El pelo de Frida, sus trenzas y tocados de flores naturales también formaban parte de su sello único e inimitable. En el pelo también colocaba coloridos listones y rebozos. Dos trenzas laterales, se entrelazaban en la parte superior de la cabez y formaban una corona, las flores eran la joya perfecta para decorar el peinado.

Los vestidos de Tehuana eran parte del atuendo de la artista. Ella los usaba para complacer a Diego Rivera, pero en ellos encontró otra ventaja, por ser largos le servían para ocultar el defecto físico de su pierna derecha causado por la poliomielitis que sufrió de pequeña. Estos ricos y decorados trajes nacionales quedaron plasmados en sus autorretratos. En obras como “Frieda y Diego Rivera” de 1931, “Raíces” de 1943 y también en el “Autorretrato con Stalin” y “El Marxismo le dará salud a los enfermos” ambas de 1954 se le ve a la pintora con este traje típico. El vestido también tiene un lugar muy especial en la obra “Las dos Fridas” de 1939, en donde se le ve con el traje que tanto le gustaba a Diego y con un estilo más europeo. La vestimenta en esta obra es muy importante, pues fue cuando se divorció de Diego, por lo que la indumentaria transmite esta separación.


Cuando Frida descubrió que Diego Rivera la engañó con su hermana menor, ella decidió en señal de descontento cortarse el pelo, se despidió de sus trenzas y de las flores que adornaban su cabeza. También, tomó prestado del guardarropa masculino el traje, lo portó con comodidad, pero sobre todo con mucho estilo. En alguna ocasión Diego Rivera afirmó sobre Frida que era “la pintora más pintor”.


Las secuelas que dejó en el cuerpo de la artista, el accidente en el tranvía que sufrió en 1925, la llevaron a someterse a 30 operaciones. El corsé y dolor constante se volvieron parte de su vida parte de su vida, pero ella no se limitó. Demostró valor y coraje al aceptar las limitaciones y el dolor corporal que sufría, se impuso con estilo y con fuerza. Posó para el fotógrafo Nickolas Muray, quien además fue su amante durante 10 años.


Frida, referente en el mundo de la moda

El libro “Frida Kahlo: Fashion as the art of being” escrito por la periodista de moda Susana Martínez Vidal, quien dirigió durante casi dos décadas la edición española de la revista ELLE fue publicado este año por la editorial Assouline. En 2012 la periodista española se mudó a vivir a México, lugar en donde estudió a detalle a la artista plástica. La especialista en moda sabía sobre la influencia de Kahlo en las pasarelas internacionales. Tras años de investigación la autora logró hacer un libro que te sumerge al universo de la famosa pintora mexicana. Además de los diseñadores de moda que le han rendido tributo a Frida, mujeres como Mónica Bellucci, Beyoncé, Monica Bellucci y Salma Hayek la han recordado. En el libro, Susana explica porqué la artísta plástica es un personaje tan influyente y moderno.


La fuerza creativa e inspiradora de Frida Kahlo son un gran legado. Las trenzas, las flores, los vestidos de Tehuana y el gran colorido en su vida seguirán cautivando, sin duda alguna, a millones de personas alrededor del mundo.


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