null: nullpx
Entretenimiento

La tragedia que mató a la hija de Norma Lazareno: "Yo morí un poco con ella"

La hija de la famosa actriz falleció a los 19 años en un accidente automovilístico justo cuando comenzaba a despuntar su carrera artística y se convirtió en donadora de órganos.
11 Feb 2018 – 10:44 AM EST

El teléfono sonó en la residencia de la actriz Norma Lazareno, al sur de la ciudad de México, la noche del viernes 27 de junio de 1997, poco antes de las 11 de la noche. La actriz, que recién había llegado de dar una función de la obra teatral ' La Señora Presidenta', al lado de Gonzalo Vega, y que llevaba seis exitosos años en escena, contestó en el recibidor, decorado con buen gusto y presidido por un retrato al óleo de ella, en su juventud.

- Mamá, soy yo.

La voz era de su hija, Norma Paulina Ferrel del Villar, una vivaz joven de 19 años, más conocida por el nombre artístico de Paulina Lazareno, que había decidido seguir la carrera de su madre y de su padre, el también actor, Pablo Ferrel, de quien Norma Lazareno se había separado un par de años antes. Desde el momento en que su padre había dejado el hogar familiar, la joven había sido el principal apoyo de su madre y su constante compañía.

- Hijita, ¿dónde estás?

- Voy saliendo de la casa de Nicandro ( Díaz, productor de telenovelas). ¡Tengo buenas noticias! Ya voy para allá. Esa fue la última vez que hablaron madre e hija. Antes de una hora, la joven estaría muerta y la vida de la actriz quedaría trastocada para siempre.

Norma Lazareno: 60 años de carrera a pesar de las adversidades

Loading
Cargando galería


La chispa de la vida

Paulina nació el 10 de octubre de 1977 en el Hospital Español de la Ciudad de México. Desde el primer momento, diría su madre en numerosas ocasiones, fue la chispa que iluminó su vida. Era la hija única de Norma Lazareno (nacida Marina del Villar Silva) y Pablo Ferrel, ambos actores, por lo que no fue de extrañar que quisiera seguir sus pasos.

Hija de un cantante de ópera - Francisco del Villar, que tenía el nombre artístico de Francisco Lazareno y formaba parte de la compañía nacional de Bellas Artes - y de doña Francisca Silva , que viviera hasta los 104 años de edad, era la única hija entre cuatro hermanos y creció en un mundo cercano al teatro y al cine, por lo que a los 15 años hizo su primera aparición en una película con un pequeño papel en 'Maldita Ciudad', al lado de Arturo de Córdova.

Su madre apoyó su vocación artística con una sola condición: " Tienes que estudiar. No quiero que seas una improvisada".

Las divas también lloran

Loading
Cargando galería


La joven estuvo de acuerdo y en 1956 entró a estudiar a la Academia Andrés Soler, que dependía de la ANDA (Asociación Nacional de Actores). Algunas de sus compañeras de generación fueron Kitty De Hoyos, las hermanas Teresa y Lorena Velázquez, Jacqueline Andere y Maricruz Olivier. Con su disposición para aprender, la joven fue una de las más aventajadas de su clase y, al graduarse, eligió su nombre artístico para homenajear a su padre: "Podía haberme llamado Marina del Villar, porque ese es mi nombre de pila, pero entonces se estilaba que buscáramos un nombre artístico, a veces combinando partes de tus nombres o inventándote uno. Mi papá usaba el apellido ' Lazareno' para cantar en la ópera y su favorita era ' Norma', que es la obra más famosa del compositor Vincenzo Bellini y la primera que él cantó, así que cuando terminé mis estudios y me fui a dar de alta en la ANDA, me registré así".

Al principio, Norma trabajó exclusivamente en cine y tuvo numerosas participaciones muy destacadas en cintas como ' Don Juan 67', al lado del seductor galán Mauricio Garcés, ' Estrategia matrimonio', con Silvia Pinal; las dos clásicas cintas de terror 'Hasta el viento tiene miedo' y 'El libro de piedra' e incluso un memorable 'cameo' en la célebre cinta ' Los Caifanes', con Julissa y Enrique Álvarez Félix - de hecho, es ella quien dice una de las mejores líneas escritas por Carlos Fuentes en el guión ' Los iconoclastas, casi siempre terminan de iconolacras'-. En 1970 apareció como ' Mónica', la antagonista en la célebre primera versión de la telenovela 'La Gata', que fue un éxito sin precedentes y la hizo una de las actrices más populares de su generación.

Famosos dan el pésame a Norma Lazareno

Loading
Cargando galería


La incertidumbre llega

Era más de la una de la mañana cuando Norma Lazareno despertó en su habitación, para darse cuenta de que su hija no había llegado todavía. La quietud de la casa era ominosa. Un mal presagio le apretó el corazón y de inmediato fue a la recámara donde toda su vida había dormido Paulina. Ahí estaba todo tal como lo había dejado antes de salir esa tarde rumbo a su entrevista de trabajo con el productor: sobre el tocador, sus maquillajes y sus perfumes -le gustaba mucho el 'Colors' de Benetton, y tenía una botella a medias -, fotografías con sus amigas en vacaciones familiares. Animales de peluche, discos compactos. La puerta del clóset abierta.

Norma sintió incertidumbre, angustia. Recorrió toda la casa, sin encontrarla. En el garaje no había rastro de su coche. Preocupada, comenzó a hacer llamadas telefónicas; la primera, a Pablo Ferrel, de quien estaba separada hacía casi dos años y que se había mudado a vivir a un apartamento no lejos de ella. Mientras él se desplazaba hacia San Ángel para estar con Norma, ella comenzó un rosario, cada vez más desesperado, de telefonemas para tratar de ubicar el paradero de Paulina.

Famosos de telenovelas que perdieron a sus hijos de manera trágica

Loading
Cargando galería


"Fue espantoso", recordaría la actriz, años más tarde en una extensa entrevista al programa ' Con un nudo en la garganta', "no la podíamos encontrar por ningún lado. Pablo hacía llamadas, yo hacía llamadas y luego dejábamos el teléfono, porque teníamos miedo de que Paulina fuera a llamar y estuviera ocupada la línea. Jackie (Andere) y Chantal llegaron a acompañarme, sin que importara la hora. Jackie es madrina de XV años de Paulina... y ellas estuvieron aquí conmigo y yo no podía llorar, no podía hacer nada, más que esperar a que apareciera, a que hubiera una señal, algo...".

Finalmente, cerca de las dos de la mañana fueron contactados por la policía. El auto se había volcado en un paso a desnivel, muy cerca de la casa. Aunque al principio no quisieron confirmarlo, después se supo que la muerte de la conductora había sido instantánea. La habían identificado por su credencial de elector, apenas emitida en su cumpleaños anterior. Era preciso, explicó uno de los agentes, que se presentara alguien a identificar el cadáver.

Fue hasta ese momento, cuando dijeron "cadáver", que Norma Lazareno, que había estado de pie y alerta durante la espera, dio un paso, luego otro, extendió sus brazos hacia la nada y enseguida, frente a su todavía esposo ( Pablo Ferrel fue el encargado de reconocer el cuerpo de su hija) y de sus amistades, que corrieron a sostenerla, se desplomó.

Actores que murieron jóvenes

Loading
Cargando galería


Los años felices

En 1975, durante el rodaje de la cinta ' Supervivientes de los andes' (inspirada en la tragedia del accidente aéreo del Vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, en octubre de 1972), Norma conoció a Pablo Ferrel, actor y abogado, que era diez años menor. Entre ellos surgió una relación que sorprendió a muchos, por la diferencia de edades, y porque Norma era una estrella conocida en cine y televisión, y él era un muchacho principiante.

"No escuchamos a nadie. Yo había esperado a los treinta años para casarme y había estado cerca, pero como con Pablo, nunca. Nos enamoramos completamente. Y de ese amor, nació Paulina".

¡Sus tragedias marcaron a las telenovelas!

Loading
Cargando galería


Paulina creció viendo a sus padres trabajar, y desde pequeña se incorporó a su dinámica, con una intervención haciendo de hija de Norma en la telenovela ' Infamia', que era protagonizada por Susana Dosamantes, en 1981. Entonces Paulina iba a cumplir cuatro años y era una niña muy brillante, muy inteligente, con soltura y don de gentes.

"Todos los que la conocían quedaban encantados con ella", describió su madre, con la mirada luminosa por sus recuerdos, "y ella sabía hacerse querer. Por sus amiguitos de la escuela, por la gente de Televisa, por todo el mundo. Siempre decían, 'qué bien educada tienen a su niña, Norma', y yo decía que no era mérito de nosotros: Paulina nació ya con ese ángel".

Tanto Pablo como Norma estuvieron de acuerdo en que, si la actuación era la vocación de su hija, la apoyarían. Pero a cambio le pidieron que concluyera al menos sus estudios básicos, cosa que Paulina cumplió con las mejores calificaciones. Así fue como, ya con la aprobación familiar, hizo su primera aparición con un papel adulto en ' Caminos cruzados', al lado de Mariana Levy y Ariel López Padilla en 1994 y en ' Marisol', producción de Juan Osorio, que protagonizaban Erika Buenfil y Eduardo Santamarina.

Así era la moda de las telenovelas en la década de los 90

Loading
Cargando galería


" Paulina quiso empezar desde abajo," señaló su madre "sin privilegios por su apellido. Quiso ser Lazareno, como su abuelo, pero ganarse su lugar a base de esfuerzo. Con papeles pequeños: ser la amiguita, la hermanita, y ya luego crecer un poco más hasta que, en un futuro, pudieran darle un principal. Como empezamos todos. Y ella así lo entendía y era muy disciplinada y puntual. Yo no tenía más que motivos para sentirme orgullosa".

Al final de las grabaciones de ' Marisol', Paulina tomó un curso de actuación y a su regreso, comenzó a buscar más trabajo. Le entusiasmaba la propuesta de incorporarse a 'Mi pequeña traviesa', que iba a comenzar grabaciones pronto, y donde había sido invitada a formar parte del elenco juvenil de base. Por eso había acudido a una entrevista con Nicandro Díaz, para afinar detalles. Su personaje, ' Bárbara', finalmente quedaría en manos de Mariana Seoane, que había sido su compañera de estudios en el CEA de Televisa.

Sin embargo, mientras ella se dirigía a su casa para lo que iba a ser un gran momento, una celebración, perdió el control de su automóvil y todo acabó convertido en una espantosa pesadilla sin final.

El regalo de la vida

El golpe de la pérdida tan abrupta, había sido brutal para Norma; por días enteros, no supo de sí misma. Todo se había hundido en una bruma. "No puedo recordar nada.... no sé si dormí o si comí. Sé que estuve en el velorio de mi hija, pero no recuerdo cómo fue. Solo estaba ahí, como está un mueble. Una cosa. Yo era una cosa, un objeto, y me tenían que cambiar de lugar, acomodarme, vestirme, alimentarme.. . si no hubiera sido porque Gonzalo Vega me pidió que regresara a la obra de 'La Señora Presidenta' y la siguiera haciendo, me habría muerto de tristeza, de dolor. Nunca, -puntualiza- nunca te vas a recuperar de la muerte de un hijo. Es lo peor del mundo. A un padre o a un cónyuge, lo puedes entender. Pero... ¿un hijo? ¡Cómo es que se muere alguien que nació de ti, que no tiene ningún motivo para sufrir, para morirse! Mi hija murió esa noche en un accidente. Y yo también morí un poco con ella".

Famosos que murieron jóvenes

Loading
Cargando galería


Sin embargo, hubo pequeños visos de esperanza que la ayudaron a seguir con vida y combatir la paralizante depresión que padecía. Como última voluntad, Paulina había pedido a sus padres que donaran sus órganos. Y Pablo se encargó de honrar esa petición de su hija: una joven tan sana, merecía seguir viviendo, al menos a través del regalo de la vida que era la donación de órganos y una vez convencida de que era el momento para cumplir la voluntad de su hija, Norma accedió.

"Se donaron, entre otras cosas, sus córneas. Así que alguien recuperó la vista, por ella. Al principio yo quise saber quién era la receptora de las córneas, pero me dijeron que eso era imposible y contra la ley. Pero lo que podía hacer, era, a través de la fundación, seguirla apoyando mientras fuera niña y así lo hice. Por muchos años, le hice llegar de manera anónima sus útiles escolares y ayuda para sus estudios. Eso me dio mucha felicidad, mucha tranquilidad, como para sentir que la tragedia de perder de mi hija, tenía una bendición oculta".

Cambios perdurables

Eso no fue lo único que cambió. Aunque tardó muchos años en poder, poco a poco, volver a llevar una vida normal, Norma siguió trabajando incansablemente, tanto en telenovelas como en teatro musical, apoyada por sus amigas más cercanas. "Silvia (Pinal) fue maravillosa conmigo. Cuando llegó a mi casa, apenas acabábamos de enterarnos y ella entró a la sala y sin mirar a nadie, sin decir nada, me abrazó. Después, me contó todo lo horrible que había pasado con la muerte de Viridiana, que había sido 15 años antes y que la había dejado muy afectada, emocionalmente y físicamente. Hablamos mucho, de cómo había logrado hacer las paces con la idea de que su hija no iba a volver. Y que todos los días, aunque fuera un minuto, pensaba en ella, y sentía que Viri estaba con ella, de un modo u otro. Es o es una lección invaluable. Yo todos los días sentía y siento, que Paulina está aquí, junto a mí, que me cuida".

Estos famosos se 'quedaron con las ganas' y volvieron a intentarlo con su ex

Loading
Cargando galería


Algo más que ocurrió, fue que muchos años después de separarse e incluso después de muerta Paulina, sus padres se reconciliaron y retomaron su matrimonio. Cuando la noticia trascendió, Norma lo aceptó, con alegría y humildad. " Nosotros nunca nos divorciamos realmente. Nuestro matrimonio siguió vigente porque nunca firmamos los papeles. Pablo y yo estuvimos separados muchos años, pero siempre nos vimos como amigos. Y poco a poco, con los años, después de la muerte de nuestra hija, que fue el golpe más duro de nuestras vidas, volvimos a acercarnos. A hablar todos los días, a vivir juntos. A amarnos. Ha sido una bendición de Paulina. El regalo que nos mandó desde el cielo, a su padre y a mí, para que no estemos solos nunca".

También te puede interesar:


Más contenido de tu interés