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¿¡Qué está pasando en las páginas de Doom Patrol #1!?

Publicado 21 Sep 2016 – 03:58 PM EDT | Actualizado 24 Abr 2018 – 03:13 PM EDT
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Weird Patrol

Apenas unos meses atrás anunciábamos la fundación de Young Animal, una editorial subsidiaria de DC Comics que tras su creación quedó completamente a cargo del ex vocalista de My Chemical Romance, Gerard Way. Way anunció la realización de 4 diferentes títulos, en algunos de los cuales trabajaría él mismo, y el primero de esos títulos llegó a estantes la semana pasada. Te contamos un poco Doom Patrol #1.

Doom Patrol #1 es un issue de 42 páginas, que incluye además una historia de refuerzo que promociona otra de las series de Young Animal pronta a debutar:  Shade, The Changing Girl. Doom Patrol #1 cuenta con guión de Gerard Way ( The Umbrella Academy, The True Lives of the Fabulous Killjoys) e ilustraciones de la mano de Nick Derington ( The Savage Dragon, Catwoman). En adelante repasaremos detalles de la trama, así que quedan advertidos, SPOILER ALERT.

En cuanto a la pregunta que postulamos en el título, ¿Qué está pasando en las páginas de Doom Patrol #1?, la respuesta es: No sé. Al menos no completamente. Sin embargo, la ambigüedad narrativa pasa lejos de ser un problema para el book. Por el contrario, la rareza le da vida y, más importante que nada, originalidad.

Cuando Gerard Way anunció que se haría cargo de escribir los guiones de Doom Patrol, aseguró que intentaría seguir los pasos de Grant Morrison en cuanto al tratamiento de la serie. El británico había tomado las riendas del equipo a finales de los 80, cuando el relanzamiento que DC Comics hizo de la serie de 1987 estaba a punto de ser cancelado. Morrison revivió Doom Patrol a partir del número 19 y lo llevó a lugares donde el noveno arte pocas veces (por no decir nunca) había ido. Excentricidades, malignas sociedades secretas y surrealismo, gobernaban las páginas de un título que no solo catapultó a Morrison hacia la fama sino que quedó para siempre impreso en la memoria de los fans. Así que, cuando Way dijo que quería seguir los pasos del británico, todos se pusieron contentos y dudaron al mismo tiempo. Debo decir sin embargo, que el músico norteamericano se encuentra en el buen camino.

Sí, obviamente el arte no es tan compleja como William S. Burroughs que trabajó con Morrison en los 80, pero el estilo de Derington encanta con su simpleza. El artista usa trazos marcados y no se complica renderizando todos los músculos faciales, sino que deja que los ojos y boca de los personajes funcionen como el mecanismo para visualizar expresiones. El estilo minimalista puede traernos a la mente el trabajo de Bryan Lee O’Malley en la serie gráfica Scott PilgrIm, y por supuesto habrá pocos halagos más grandes que ese.  

En cuanto a la trama, Way traza las líneas iniciales introduciendo personajes clásicos como Robotman (el único consistente en todas las formaciones de Doom Patrol) y adelanta una futura aparición más importante de Niles Caulder, que en este primer issue solo tiene una página de protagonismo y ningún diálogo.

Sin embargo, no todo es un mecanismo para general nostalgia, el escriba deja perfectamente claro que el protagonista de la historia será un personaje nuevo y de su autoría. Se trata de Casey Brinke, una joven que trabaja conduciendo una ambulancia a toda velocidad y cuya dedicación a salvar vidas puede compararse solo con su extravagante y alienada personalidad. Casey es el personaje con el que más permanecemos a lo largo del issue y un día junto a ella significa salvar la vida de un anciano, rescatar a Robotman de la calles después de que es atropellado por un camión de basura que lo desarma en mil pedazos y ver cómo una misteriosa mujer se presenta en la puerta de su casa y hace desaparecer a su compañero de cuarto solo para anunciarse como la reemplazante. Casey reacciona a todo por igual, con un simple asentimiento y una sonrisa, como si todo lo que ocurriera a su alrededor fuera la normalidad de su universo.

Y he aquí una de las mejores cualidades de la serie, Doom Patrol no pide disculpas ni trata de explicar sus extrañezas. El universo en el que ocurre obviamente no es el nuestro pero no tendremos que atravesar una tediosa explicación sobre cuál número de planeta Tierra es en el que estamos. La narración tiene poca piedad para con un lector poco experto y al mismo tiempo no se preocupa por esperarlo, simplemente sigue adelante. Se ofrece como una alternativa y no ruega los halagos: si te gusta cómo es, bien y si no también.

Hay poco de trama para resumir por ahora, simplemente la punta de los que serán los storylines principales de la historia. Sí hay mucho para apreciar visual y simbólicamente, con el clásico estilo metafórico y poético que siempre se pudo apreciar en las letras musicales de Way, corriendo libre en las páginas de Doom Patrol, una lectura muy recomendada.

¿Leíste Doom Patrol #01? ¿Qué otro book quisieras que repasemos? Deja un comentario para contarnos.

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