Entretenimiento

Estas fueron las conmovedoras palabras (y escenas) de Thalía para su abuelita en la fiesta de su centenario

Con una reunión que albergó a más periodistas que invitados, Eva Mange celebró su cumpleaños rodeada del amor de sus nietas Laura Zapata y la esposa de Tommy Mottola.
22 Ene 2018 – 9:36 PM EST

La cita para la misa por el centenario de la abuelita de Thalía y Laura Zapata, doña Eva Mange, era en punto de la una de la tarde de la Ciudad de México, pero no fue sino hasta las 3 de la tarde que se realizó.

Durante la ceremonia la abuela de Thalía se mantuvo atenta a todos los detalles: la cantante estuvo todo el tiempo junto a su silla de ruedas, mientras Laura Zapata se mantuvo en pie, custodiando el otro flanco de la festejada, al tiempo que tomaba la mano de su abuelita, quien no soltaba a la actriz.

Así fue el reencuentro de Thalía y Laura Zapata en el centenario de su abuela

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La misa se celebró en la sala, ante algunos medios de espectáculos que fueron reunidos en el vestíbulo de la casa, una propiedad clásica y elegante que perteneciera a Thalía durante la década de 1990, cuando hacía telenovelas en México y vivía la cumbre de la televisión con los melodramas.

Al término de la misa en la sala se acumuló la gente, al centro estaba Thalía, enfundada en un vestido dorado que acompañaba con unos tacones del mismo tono. Univision Entretenimiento se acercó a la cantante mientras se tomaba selfies, sin perder de vista nunca a su abuela. Todos querían una foto, incluso algunos reporteros, y fue en medio de este alboroto que Thalía nos sonrió y amablemente respondió algunas preguntas: "Mis hijos conocen a su bisabuela por teléfono, por videos que yo les muestro, además le mandaron unas cosas muy lindas que hicieron con sus manos y también le mandaron unos videos".


La cantante, quien inició su carrera en la música con el grupo juvenil de la década de 1980 Timbiriche, quiso alejarse un poco del alboroto y se colocó al lado del enorme pastel de 7 pisos que le regaló a su abuelita a petición de sus hijos: Sabrina Sakaë, de 10 años; y Matthew Alejandro, de 6.

Durante este paréntesis Thalía se emocionó al recordar la escena que había ocurrido minutos antes, cuando doña Eva, Laura y ella cantaron a capela 'Puerto de ilusión', una canción de Chayito Valdez, la favorita de la festejada. Cuando la señora Eva Mange cantó se produjo el único silencio de la tarde, pues todos los asistentes a la fiesta se callaron para poderla escuchar.

"La distancia nos separó de país, el amor me llevó a otro lugar y pues mis hijos están en la escuela y es difícil verla como yo quisiera, pero su sola presencia es estar con mi madre, su ADN lo es todo, además todo viene de la abuela, la voz, la presencia, todo...”, dijo después Thalía.


Minutos antes de la entrevista, Thalía fue a abrazar a su abuela, quien le preguntó: "¿Tú eres Thalía?", a lo que la cantante respondió eufórica: "!Sí, abuelita!", mientras Doña Eva no se aguantaba las ganas de besarla, conformando una de las escenas más conmovedoras de la reunión.

Sin embargo, a la hora de las fotos hubo un poco de tensión por ver quién lograba el mejor recuerdo, pues Laura quería seguir detrás de su abuela, mientras Thalía le pedía que se apartara un momento para poder tomarle una foto a solas con el pastel para enviársela a sus hijos, cosa que no ocurrió.

Laura Zapata, la villana de las telenovelas, contestaba a doña Eva: “Sí abuela, aquí está tu Laura”, mientras Thalía seguía aguantándose las ganas para posar a solas con su abuela.

Con este pastel de Laura Zapata inician los festejos por el centenario de la abuelita de Thalía

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La esposa de Tommy Mottola estuvo solamente 7 horas en la Ciudad de México, pues aseguró que debía viajar de regreso a EEUU, país donde reside, para poder llegar a un recital de su hija Sabrina Sakaë, quien estaba nerviosa porque sería su primera aparición pública en la escuela: "Ley de Murphy", dijo Thalía.

Al final, cuando Thalía se marchó, se fueron con ella todos los medios de comunicación, algunos invitados y la hermética seguridad, mientras Laura y algunos amigos de la familia comieron en el jardín junto a la piscina, sitio que era la parte favorita de la cantante mientras vivió en esa casa, hace 20 años.