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Entretenimiento

El último día de Paco Stanley, cuando una ráfaga de 36 balas acabó con el famoso "¿hay o no hay?"

Era el rey de la comedia, hasta que lo acribillaron y se descubrieron sus escandalosos nexos con el narco.
19 Nov 2017 – 12:33 PM EST

Fue un día nublado en junio de 1999 cuando cuatro balas de una ráfaga de metralleta acabaron rápida y brutalmente con la vida de Paco Stanley.

Paco. ' Paquito'. 'Paco Pacorro, de los locutores el rorro y también el más cotorro'. El más carismático presentador que había trascendido a lo largo de los años para convertirse en un auténtico personaje popular. No había hogar donde no hubiera entrado por lo menos una vez, mediante sus programas cotidianos, a lo largo de veinte años.

Con su muerte, millones de mexicanos quedaron huérfanos de su célebre " gallinazo", su "¡ kiskiriskiskiskiskiskis!", su "¡ ándale!", el inmortal grito de "¿ Hay o no hay?" y su "¡ Una tras otra!", entre numerosas ocurrencias que divertían al público y lo convirtieron en una figura tan familiar que aún hoy, a casi dos décadas de su muerte, son parte del lenguaje popular de más de una generación en México.

La muerte de Paco Stanley es una sórdida historia que reveló aspectos que muchos hubieran preferido mantener secreto; un crimen violento que extinguió la vida de una estrella y que también evidenció la ruindad oculta de la que es capaz la industria del entretenimiento. Lo más impactante es que la mayor parte de los televidentes que tanto afecto brindaron a Paco -desde modestas vendedoras, pasando por niños y amas de casa, hasta la mismísima María Félix, que públicamente se declaró su fan- ni se dieron cuenta... hasta que el horror ya había sucedido.

El crimen de Francisco 'Paco' Stanley

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Hasta el último taco, Paco.

Aunque ese lunes estuvo nublado y gris, el 7 de junio de 1999 no cayó ni una gota de lluvia en la Ciudad de México.

Esa mañana, Paco terminó su programa matutino 'Una tras otra', que se transmitía de lunes a viernes desde TV Azteca, la competidora entonces emergente de Televisa que había logrado atraerlo con una suculenta oferta económica haciéndolo romper una relación de más de veinticinco años con el emporio de la familia Azcárraga, de donde partió en 1998, después de la muerte de Emilio Azcárraga Milmo, alegando la búsqueda de nuevos retos, pero en realidad desencantado y ofendido de ser considerado como vieja guardia y obsoleto. Eso fue lo que más lo había herido y su salida lo había convertido en una persona non grata en los foros de San Ángel y Chapultepec, un fantasma donde antes había sido el rey.

Aunque su estancia en el Ajusco no tuvo el brillo que en Televisa, Paco se supo hacer querer; ese lunes tenía programa en la radio por la tarde y asuntos que atender, pero estaba hambriento. Eran las doce del mediodía cuando llegó a una taquería cercana a la televisora donde se dispuso a almorzar en compañía de su eterno compañero, el comediante Mario Rodríguez Bezares, de la animadora Paola Durante y del reportero de espectáculos Jorge Gil.

Cuando terminaron de comer sus tacos al pastor y unas cervezas, Stanley y Gil salieron primero del local y subieron a la camioneta Lincoln Navigator modelo 97 que conducía Paco. Bezares, más conocido con el mote de ' Mayito', se quedó en el baño y Durante, en la mesa. Minutos después, un hombre vestido de traje se acercó al vehículo y disparó con una ametralladora una ráfaga de 36 impactos. Gil fue herido en una pierna, mientras que en el lugar de los hechos también fue asesinado un hombre de 30 años, Juan Manuel de Jesús Núñez, agente de seguros que almorzó ahí con su esposa, misma que resultó gravemente herida, lo mismo que un acomodador de autos del establecimiento.

Fueron solo unos cuantos segundos; cundió el pánico. Gritos, empellones, gente escondida bajo las mesas. El pistolero, con toda la sangre fría del mundo cruzó la transitada avenida Periférico por un puente peatonal, se subió a un auto que lo esperaba del otro lado y huyó sin dejar rastro.

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Qué bonito soy

¿Quién fue realmente Paquito? ¿En verdad lo conocíamos?

Jorge Francisco Alfonso Stanley Albaitero, nació en la colonia Roma del Distrito Federal el 3 de julio de 1942. Pese a sus apellidos elegantes, era de clase media y desde niño tuvo que trabajar para ayudar en casa. Durante su juventud, mientras era estudiante de derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México - fue compañero de generación nada menos que del famoso César Costa- se desempeñó como profesor de secundaria, donde impartió la materia de Literatura, ya que la poesía lo apasionaba.

De inteligencia y ambición poco ordinarias, también cursó especialidades en psicología, mercadotecnia y publicidad. Tenía una maestría en Literatura Clásica Española y era miembro activo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a cuyas filas se afilió en el año de 1960. Fue la radio el medio donde Paquito empezó a destacar. Su primera incursión data de 1969 como narrador de algunas radionovelas y radioteatros. Su carrera en la televisión comenzó en el canal 4, local de la Ciudad de México. La formalidad que presentaba contrastaría con su personalidad más famosa; tuvo varias intervenciones en diversos programas hasta que le llegó la oportunidad de conduicir ' El club del hogar', donde aprendería el estilo de humor que después perfeccionó y convirtió en su rúbrica.

Dicho programa inició transmisiones en 1950 y permaneció al aire durante casi cuatro décadas. Los conductores originales eran Daniel Pérez Arcaraz y el célebre comediante de carpa Francisco Fuentes ' Madaleno', quienes hicieron una institución de este estilo de entretenimiento. En 1983, al morir Pérez Arcaraz, Paco entró como comparsa de Madaleno y durante seis años aprendió a seguir el estilo de improvisación y agilidad mental que alimentó su propia personalidad. Al morir Fuentes en 1989, terminó el ciclo de 'El club del hogar', pero Paco ya había adquirido bastante escuela y, con un público cautivo, se convirtió en el emblema de la tele de mediodía y desde 1990 tuvo la conducción de ¡Ándale!, un programa con gran éxito, que llegaba a millones de televidentes.

A este siguieron ' Llévatelo' y ' Pácatelas', con los cuales se convirtió en el rey de la conducción y del humor irreverente a la hora de la comida: su público le festejaba la mofa y le perdonaba el escarnio. En aquellos años, la televisión abierta en México era lo más visto y era casi casi inevitable no ver un hogar donde la hora de la comida no estuviera acompañada por Stanley y su séquito.

El principal ingrediente del éxito de Paco, ya encumbrado como estrella, era el humor basado en poner en ridículo a quien se le pusiera enfrente: público que invariablemente entraba en éxtasis, humillaciones a sus comparsas o patiños (Como Mayito, Benito Castro y anexas) e incluso el artista invitado tampoco se salvaba de su sarcasmo rebosante de carisma. Si bien se trataba de las mismas bromas, las mismas rutinas y los mismos comentarios, sus niveles de rating nunca bajaron. En cada emisión, los mensajes del público se leían por kilos.

Visto de un modo objetivo, Paco Stanley era un negocio redondo. La publicidad en sus programas era abundante; sus discos de poemas se vendían por millares, e Incluso, el tema del 'Gallinazo', hacía de las delicias de chicos y grandes en fiestas infantiles y antros. Paco se convirtió en un hombre-industria, pero había también un lado oscuro que muy pocos podrían adivinar detrás de esta figura tan presente en el hogar mexicano.


El otro Paco

A 'El Stanley' lo mataron con enjundia: cuatro balas atravesaron su cráneo, su esternón y su pulmón.

Tras el asesinato de Paco, vino un circo dantesco con una histeria colectiva pocas veces vista en los medios mexicanos. En memoria reciente, solo cuando fue acribillado en Tijuana el candidato Luis Donaldo Colosio, el 23 de marzo de 1994, habían interrumpido las televisoras su programación para dar cobertura a un homicidio. Fue la nota del día, de la semana, el mes e, incluso, del año.

El caos imperaba. La incredulidad. ¿Cómo era ésto posible? La sala de pompas fúnebres estaba a reventar. Jacobo Zabludowsky, periodista emérito de Televisa se dio a la tarea de, en vivo y en directo, interceptar a Bezares y entrevistarlo.

'Mayito', visiblemente perturbado, con los ojos vidriosos, incoherente, al borde del desmayo (tuvieron que retenerlo entre varios para que no cayera al piso), respondió que no comprendía qué ocurría, que no sabía qué pasaba, que estaba desesperado. Otros miembros de la farándula, como María Elena Saldaña, exigían que se investigara, e incluso surgió el grito " ¡Cardenas falló!" en alusión al entonces alcalde de la ciudad, el primero de un partido de izquierdas: "¡Que renuncie!". Nadie imaginaba el giro dramático que darían las cosas en tan solo unas horas, antes incluso de que el cadáver fuera depositado en su última morada.

Algunos editores de periódicos y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) trazaron varias hipótesis, entre las cuales destacaba la posibilidad de nexos del conductor con el narcotráfico, aseveración que incomodó a los familiares del mismo quienes rechazaron (y hasta hoy, lo niegan) el señalamiento, muy indignados. No obstante, lo que muchos negaban empezó a surgir, como un auténtico incendio: Paco efectivamente estaba vinculado con el narcotráfico.

El 8 de junio de 1999, al día siguiente del asesinato, el respetado periodista mexicano, ya fallecido, Jesús Blancornelas escribió en su columna: " Luis Alberto 'El Bolas' Salazar Vega disparó y mató a Paco Stanley. El motivo: Stanley estaba asociado al cártel de los Carrillo Fuentes - siendo Amado Carrillo el 'Señor de los Cielos'-. En los últimos años, el conductor se convirtió en estorbo para los Arellano Félix, quienes tenían dominada la plaza en el DF. Tuvieron el tiempo necesario para seguir a Stanley, conocer la rutina de sus recorridos, escoger el lugar más adecuado y ejecutarlo".

La teoría de que Stanley consumía o vendía drogas y la sospecha de Bezares como uno de los responsables del asesinato se fortaleció aún más cuando se empezó a reproducir en programas un video, hoy sumamente popular en YouTube, en el que se ve cómo durante una emisión en vivo, mientras Bezares bailaba su célebre ' Gallinazo', se le cae una bolsa trasparente con un polvo blanco. Bezares se la entrega discreta y nerviosamente a Stanley.

A las pocas semanas del asesinato se incriminó como autores intelectuales del asesinato a dos de los colaboradores en el programa del actor: Mario Bezares y la edecán Paola Durante; la Procuraduría General de Justicia (PGJDF) basó sus acusaciones en las declaraciones hechas por el entonces cocinero del narcotraficante Luis Ignacio Amezcua (presunto líder del cártel de Colima), Luis Valencia; quien aseguró que Amezcua se reunió con Mario Bezares y Paola Durante para planear el asesinato.

En el boletín de prensa de la PGJDF con fecha 27 de agosto de 1999 se establece que existía una estrecha relación de Amado Carillo 'El señor de los cielos' y Paco Stanley, incluso lo recibía en sus oficinas ubicadas en la colonia Roma, no lejos de donde había pasado su infancia. De este modo trascendió que Paco era el principal proveedor de cocaína al menudeo en el medio artístico. Mucho se adujo que era él quien controlaba el tráfico de esta droga en Televisa y que había llegado a Azteca a hacer lo mismo.

Ya había sido amenazado, se supo: durante un asalto en noviembre de 1998 en el restaurante Las gaoneras, Paco recibió la primera amenaza de muerte al ser despojado de su costoso reloj Patek-Phillippe, el delincuente que lo tenía encañonado le informó que había sido enviado por Luis Ignacio Amezcua a darle un mensaje: o pagaba una deuda o lo mataban.

Después del incidente Paco Stanley tramitó un permiso de portación de arma ante la Secretaría de Gobernación, que le fue otorgado el 11 de mayo de 1999, además contrató a los hermanos Fernando y Enrique Pérez Tamayo como escoltas.

Apenas cinco días después del homicidio, Bezares y Paola Durante fueron señalados como sospechosos por la PGJDF, que basó sus acusaciones en el testimonio de Valencia, quien dijo que escuchó a Amezcua ordenarle a Erasmo Pérez Garnica, alias 'El Cholo' (un transeúnte a quien se acusó como el autor material, y resultó inocente del todo) que asesinara a Stanley "porque le debía mucho dinero" y que, con argucias sexuales, Paola Durante actuó como enlace entre ellos. Además, la PGJDF mencionó que Bezares, movido por el rencor, entró al complot y se retrasó de manera intencional en el baño de la taquería, para dar tiempo a que los pistoleros cumplieran con su cometido.


El crimen como show business

Inmediatamente después del asesinato, Televisa y TV Azteca se abocaron exclusivamente al caso. En un foro expresamente abierto para tales emisiones, actores, conductores y demás comenzaron a exigir "justicia". En TV se mostraba sin pudor alguno el cuerpo de Stanley en su camioneta, se habló de hacerle un homenaje. Paco dejó de ser un paria en Televisa, después de muerto, convertirse en un mártir... pero las cosas cambiaron cuando se revelaron hallazgos hechos durante el levantamiento del cuerpo de Stanley: envoltorios con cocaína. Esto al principio no se difundió en la televisión, pero sí en varios medios, aunque hacia el final de la semana, cuando se hizo público que al momento de su muerte, Paco tenía cocaína en la sangre y que Mario Bezares también dio positivo de consumo de 'perico', el escándalo estalló.

Tres semanas después del asesinato, el músico Benito Castro hizo su declaración ante el juzgado 55 penal, con lo cual se confirmó que Stanley y Bezares eran un par de adictos consumados y que solían vender a menudeo entre artistas y ejecutivos. Según Benito, Stanley y 'Mayito' consumían diariamente cocaína en sus oficinas y eventualmente en su camerino. Incluso, dijo que el conductor de televisión usaba un molino de plástico verde "para triturar la piedra de droga hasta hacerla polvo y así poder inhalarla en los cortes que ellos mismos realizaban". Sostuvo que cuando Paco y 'Mayito' acudían al baño de los restaurantes que frecuentaban, era para drogarse y esto lo hacían en repetidas ocasiones.

Investigación tortuosa

El caso, de lo sensacionalista que fue, dominó los noticieros por meses, aunque se enturbió porque siguió su curso en la dirección incorrecta. Casi dos años después, Valencia se desdijo de sus acusaciones. Incluso, afirmó que gente de la PGJDF lo torturó para que declarara. Con esta relevación el caso dio un vuelco, porque Bezares -se declaró como preso político y hasta amenazó con escribir un libro- y Paola Durante fueron exonerados. La televisión mexicana los recibió... pero no alcanzaron nunca más los niveles de fama que habían tenido.

Fue hasta casi 12 años después, el 7 de abril de 2011, que el Ejército difundió un comunicado a nivel nacional en el que se informaba: "como presunto autor de la ejecución de Paco Stanley, fue detenido Luis Alberto Salazar Vega, en Tijuana". Blancornelas tenía razón, pero ya era demasiado tarde.

Los herederos del 'Kiskiriskis'

No obstante el escándalo, Paco tuvo un resurgimiento distinto después de su muerte: una especie de culto entre los que fueron adolescentes en su época de gloria, que se hallaron huérfanos repentinamente de quien los proveyese, más allá de la cocaína o el crac, de un humor socarrón, pleno de retruécano y sarcasmo.

Este culto sigue entre los que citan sus frases humorísticas. Su influencia se siente en comediantes que siguieron y siguen sus pasos en la industria de la televisión. Su humor filoso y mala onda, pero con astucia, se ha perpetuado como el legado que dejó Paco Stanley a su público, ese que, pese a lo repelente del asunto, fue a llorar ante el cortejo fúnebre en su multitudinario entierro. Lo mismo se veían jóvenes, niños, señoras o adultos mayores despidiendo a su ídolo con lágrimas en los ojos. Esos mismos que primero acusaron de asesino a Bezares, luego lo perdonaron y poco después, lo condenaron a él y a su mujer, Brenda -que mucho se dijo, fue una manzana en discordia entre ellos- al exilio de una televisora local de provincia.

Su hijo Paul, que ha buscado forjarse un camino propio en TV, ha tratado de romper el molde familiar y ser su propia personalidad; aunque muchos productores han buscado relanzarlo como el nuevo Paco, Paul ha luchado por mantenerse como un individuo y esto es encomiable. Ya de esa veta de humor políticamente incorrecto y a veces salvaje, han surgido algunos pupilos como Adal Ramones, Daniel Bisogno y Omar Chaparro, y algunos YouTubers como Chumel Torres, quienes han buscado, ususalmente sin éxito, replicar o por lo menos seguir los pasos de Paco, aún si no pueden emularlo, un hombre tan complejo, que aún hoy, resulta imposible de olvidar, o incluso de odiar, pese a todas sus tropelías.

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