Crítica: Dragon Ball Z - Shin Budokai (PSP)

Dragon Ball Z es una de las series animadas más conocidas del mundo, y el carisma de sus personajes y las maravillosas peleas que han involucrado a Goku, Freezer, Vegeta y compañía han sido adaptadas múltiples veces al videojuego.

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Además de las versiones para consolas hogareñas también en portátiles hay excelentes versiones de Dragon Ball y hoy en nuestra sección de críticas hablaremos sobre Dragon Ball: Shin Budokai, el primer intento de Dimps en la portátil de Sony que tuvo una excelente aceptación gracias a un estilo gráfico heredado de los juegos de PS2.

La plantilla de luchadores es reducida, habiendo un total de 18 personajes sin contar las transformaciones. Hay un buen surtido de guerreros saiyajin (Goku, Gohan, Vegeta, Trunks y Broly entre otros), y después humanos, androides y criaturas que suplen el resto de los personajes restantes (Krillin, Piccolo, Freezer y Janemba, entre otros).

En definitiva, las peleas más importantes de la serie pueden revivirse correctamente con un estilo de pelea que simplifica lo visto en las últimas entregas de Tenkaichi Budokai en PS2, pero a la vez se adapta de maravillas al control de stick y flechas de la PSP.

Imagen Namco Bandai

El estilo gráfico de Dragon Ball Z: Shin Budokai retoma el cell-shade para ofrecer una estética similar a la del dibujo animado y los poderes siguen siendo tan espectaculares como en la PS2. Luces, explosiones, vuelo, combos a gran velocidad y medidas de evasión son algunos de los elementos principales de la aventura.

Goku y sus amigos están de regreso en la PSP y para divertirte a lo grande solamente debes entrenar tu Kame Hame Ha.