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5 locuras de la princesa Diana que hicieron sudar a la reina Isabel

Publicado 21 Jul 2020 – 06:15 PM EDT | Actualizado 21 Jul 2020 – 06:31 PM EDT
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Al ser la familia real británica una de las más conocidas en todo el mundo, están expuestos todo el tiempo a la crítica y escrutinio del público, que no quiere perderse ni uno de los detalles de su vida.

En los 80, la integración de Diana de Gales a la familia cambió por completo la manera en la que se veía a la realeza, ya que con su juventud y espíritu determinado, la primera esposa de Carlos revolucionó los protocolos reales.

Aunque eso fue justamente lo que le ganó a la princesa Diana un lugar en el corazón de todo el mundo, no era bien visto por todos los miembros de la familia real.

En especial, se rumora que la reina Isabel II no era fan de la manera en la que Diana llevaba a cabo sus actividades. A continuación enlistamos algunas de las que pudieron enojar a la monarca.

Cuando bailó con John Travolta

En 1985, Diana y Carlos hicieron una visita de Estado a Estados Unidos, donde fueron recibidos en la Casa Blanca por el presidente Ronald Reagan y su esposa, Nacy.

Sin embargo, quienes se llevaron la atención de todos los medios fueron Diana y John Travolta. Sí, el actor de Grease.

Se rumora que Diana era fan del trabajo de Travolta, así que pidió que estuviera en una de las cenas oficiales. Sin embargo, sorprendieron a todos los asistentes al acaparar la pista de baile y presumir sus habilidades para la danza.

Bailar con estrellas del cine no es parte del protocolo de la realeza, pero sin duda se convirtió en uno de los momentos más aplaudidos de la princesa Diana.

La situación fue tal que el vestido que ella llevaba esa noche se conoce actualmente como el Vestido Travolta y recientemente fue subastado por una generosa cantidad.

Su amistad con Freddie Mercury

Todo parece indicar que Diana se sentía muy cómoda entre las celebridades, porque aparte de su baile con John Travolta, era amiga íntima de Elton John y otros famosos.

Uno de los que destaca de la lista es Freddie Mercury, vocalista de la banda Queen.

Aunque esta relación posiblemente no era tan bien vista o aceptada por el resto de los royals, ya que Diana se tuvo que disfrazar de hombre y escapar del palacio para salir a un club gay con Mercury.

A pesar de que la travesura duró apenas unos 20 minutos en los que estuvieron en el club, seguramente la reina no estuvo nada contenta cuando se enteró de la andanzas de Diana.

La decisión de criar a sus hijos con experiencias “normales”

La princesa Diana siempre trató a sus hijos como los niños que eran, parte de la realeza, o no, por lo que decidió llenarlos de experiencias “normales.

William y Harry fueron los primeros en asistir a una escuela en vez de ser educados en casa y ella misma los acompañaba por los mañanas (tradición que William y Kate Middleton mantuvieron).

En otras ocasiones los llevaba a comer a McDonalds para que se pudieran ganar uno de los juguetes de la cajita feliz.

Pero una de las mejores experiencias que tuvo con sus hijos fue cuando en 1993 los llevó al parque de diversiones Thorpe.

Todos iban en un plan muy relajado, con jeans y tenis como cualquier otra familia. Además, Diana le pidió al personal del parque que la trataran como a los demás asistentes.

Diana, William y Harry tuvieron que hacer filas para subirse a las atracciones y las fotos de ellos en los juegos son simplemente adorables.

Cuando no temió “sacar los trapos sucios de su matrimonio”

Otro de los aspectos en los que la princesa Diana se distinguió del resto de la realeza fue su transparencia, especialmente con la prensa.

Contrario al estilo de la reina Isabel II, Diana no temió “ventilar” los problemas de su matrimonio.

En 1991, en una serie de entrevistas para el documental Diana: In Her Own Words, ella comentó que su matrimonio siempre “fue de 3”, haciendo referencia a Camilla Parker, segunda esposa de Carlos.

La manera en la que vestía

Para el resto del mundo y para la prensa de moda, la manera en la que Diana vestía era electrizante.

Sin dudarlo, portaba vestidos que dejaban ver sus hombros o eran más cortos de lo que marcaba el protocolo, jeans (que ni siquiera Kate Middleton se ha atrevido a usar) y ropas con un estilo muy casual. ¡Hasta llegó a utilizar un collar como tiara!

Con todos estos actos, dejó ver que no tenía miedo a romper con las tradiciones de la corona y que, por el contrario, solo se ganó el corazón de muchas personas que aún la recuerdan con cariño.

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