El
Departamento de Justicia anunció que
intentará
retirar la
ciudadanía estadounidense
a 17 personas en distintos puntos del país. Las autoridades fundamentan los procesos en acusaciones graves que
incluyen fraude migratorio y abuso sexual a un menor. La medida representa el paso más reciente de la administración Trump para
despojar de la naturalización a ciudadanos nacidos en el extranjero bajo el argumento de que obtuvieron el beneficio de forma ilegal.