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“Trasplantamos células productoras de insulina que pueden ser absorbidas por la sangre”, explicaron los doctores.

Diabética tipo 1 le dice adiós a la insulina tras recibir trasplante de células

Diabética tipo 1 le dice adiós a la insulina tras recibir trasplante de células

Wendy Peacock se sometió en agosto pasado a un tratamiento experimental que le ha permitido dejar de preocuparse por sus niveles de azúcar.

“Trasplantamos células productoras de insulina que pueden ser abs...
“Trasplantamos células productoras de insulina que pueden ser absorbidas por la sangre”, explicaron los doctores.

Durante casi tres décadas, Wendy Peacock necesitó inyectarse insulina para vivir. Pero desde el pasado 18 de agosto, día en el que se sometió a un revolucionario trasplante de células realizado por un grupo de doctores del UHealth (el sistema de salud de la Universidad de Miami) y del Diabetes Research Institute (DRI), ya no depende de ella.

Diagnosticada con diabetes tipo 1 a los 17 años, debía monitorearse y vigilar su alimentación constantemente. Su afección alcanzó tal gravedad que incluso llegó a volverse insensible a los síntomas del descenso del azúcar en la sangre, lo que ponía su vida en riesgo.

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Aunque han transcurrido pocos días después de la cirugía, esta texana de 43 años parece haber revertido la enfermedad autoinmune que se caracteriza por una destrucción de las células del páncreas que producen insulina --la hormona que regula el azúcar en la sangre"y que afecta a 1.25 millones de estadounidenses, incluyendo a unos 200,000 jóvenes.

En una conferencia de prensa ofrecida esta semana en Miami, donde estuvieron presentes Wendy y su padre, los doctores responsables de la operación explicaron en qué consistió el procedimiento: “Trasplantamos al cuerpo de Wendy células productoras de insulina, que fueron pegadas al omento (la capa interior que recubre los órganos del estómago) a través de una sencilla laparoscopia y con ayuda de la enzima Trombin, que las fija para que no se despeguen más y para que puedan ser absorbidas por la sangre, la verdadera innovación de este tratamiento”.

El trasplante estuvo a cargo de Camillo Ricordi y Rodolfo Alejandro -ambos investigadores del DRI y expertos en trasplantes celulares- y de los cirujanos Gaetano Ciancio y José Martínez, del Jackson Hospital.

Los resultados parecen ser muy exitosos. “ Habíamos estimado que recibiera insulina por un mes más, pero ha demostrado no necesitarla”-contó el doctor Alejandro.

“Ir a dormir sin la preocupación de que mis niveles de azúcar bajen drásticamente se siente como si me hubieran quitado un peso enorme de encima”, relató la paciente, quien trabaja como consultora legal y es madre de Sean Paul, un pequeño de 5 años que adoptó siendo apenas un bebé: “Es mi razón para vivir”, dice emocionada.

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Antes de la operación, ambos vivían con los padres de Wendy, debido a que no estaba en condiciones de cuidarse sola. Ahora planea regresar a San Antonio, Texas y volver a empezar.

No depender de la insulina hará todo más fácil, su rutina se normalizará. Aunque lleva 26 años a dieta y no sabe si ahora podrá comerse un helado (un gusto que jamás había podido permitirse), hacerlo ya no representa un riesgo para su salud. “ Puedo salir a trotar sin tener que preocuparme por comer antes”.

“Ir a dormir sin la preocupación de que mis niveles de azúcar bajen drás...
“Ir a dormir sin la preocupación de que mis niveles de azúcar bajen drásticamente se siente como si me hubieran quitado un peso enorme de encima”, relató la paciente.

Cuando habla de su familia, no puede evitar llorar. “Sin su apoyo nada de esto hubiese sido posible”. Su padre viajó con ella a Miami el pasado 16 de agosto, dos días antes de la operación que esperaba desde febrero del año pasado, cuando se inscribió en el programa para ver si era elegible.

Durante el año próximo, a Wendy le esperan chequeos trimestrales. Luego, un chequeo anual para ver cómo avanza el tratamiento, que se inserta dentro de una de las ramas más novedosas de la medicina: la biomedicina, que trabaja con la regeneración celular.

Seis nuevos pacientes serán sometidos próximamente a este procedimiento, que ya está despertando el interés de un buen número de hospitales y clínicas alrededor del mundo. Ni al UHeath-Jackson ni al DRI les interesa tener la exclusividad del tratamiento. Al contrario, desean que el alcance sea cada vez mayor.

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“El gran reto al que nos enfrentamos ahora es poder desarrollar, en el laboratorio, células productoras de insulina, pues no podemos depender solamente de las donaciones de páncreas. Eso retrasaría muchísimo que el tratamiento se vuelva masivo. Esperamos hacer unos 20 o 30 trasplantes el año que viene”, aseguró el doctor Ricardi.

La OMS estima que para 2030 la diabetes será la séptima causa de muerte de la población mundial, por lo que su prevención y su cura son preocupaciones fundamentales para la medicina actual. La innovadora propuesta del DRI y del UHealth-Jackson representa un enorme paso en la lucha por erradicarla. Por ahora, Wendy Peacock parece haber ganado su larga batalla contra esta enfermedad y ahora tiene la esperanza de disfrutar de una vida, que no dependa de la insulina, junto a su hijo y su familia.

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