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Lo sucedido en el final de Te Acuerdas de Mí: Vera y Pedro celebraron su boda tras la muerte de Olmo

Protagonizada por Fátima Molina, Gabriel Soto y un gran elenco, Te Acuerdas de Mí llegó a su capítulo final por Univision. Mientras Fausto y Olmo sostuvieron un encuentro fatal, Vera y Pedro se casaron como tanto soñaron. Te presentamos el recuento de los momentos que marcaron el desenlace de la novela.
26 May 2021 – 01:30 AM EDT
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En el final de Te Acuerdas de Mí, las cuentas pendientes fueron saldadas y los culpables encontraron el castigo a sus crímenes. Vera y Pedro se armaron de valor para confrontar a los fantasmas que los atormentaron durante un largo tiempo. Por su parte, Fausto y Olmo tuvieron un último encuentro que se tiñó de sangre.

La telenovela protagonizada por Fátima Molina, Gabriel Soto, Guillermo García Cantú y más estrellas, tuvo un desenlace cargado de adrenalina y de momentos de dulzura que aquí te detallamos.

Vera vio su muerte muy cerca


Obligada por Fausto a ponerse una soga en su cuello, Vera estaba a solo segundos de morir ahorcada ante los ojos de su propio papá. Afortunadamente, Pedro apareció para rescatarla y confrontar a su agresor. Con un contundente golpe lo derribó y causó que sangrara de su rostro. Sin embargo, el criminal aún no se daba por vencido.

Antes de escapar tomó una pistola y les disparó con el deseo de herirlos de muerte. Al darse cuenta, Pedro protegió a su amada y salieron ilesos de la confrontación, pero sabían muy bien que la disputa continuaría.

Olmo vs. Fausto, el último cara a cara


Antes de obligar a su hija a atentar contra su vida, Fausto le exigió que llamara a Marina para que la citara y así tener en sus manos una poderosa arma contra Olmo. La menor de los Cáceres acudió al encuentro sin sospechar que sería víctima de una venganza. Cuando menos se lo esperaba, el enemigo de su padre apareció para tomarla como rehén.

Momentos antes, Olmo se había manchado las manos de sangre al regresar a su mansión decidido a recuperarla. Al llegar se encontró con la resistencia de Jacinto, quien no deseaba marcharse de la casa. Sin pensarlo dos veces el hotelero tomó su pistola y le disparó en la cabeza al hijo de Fausto. La vida de Jacinto se apagó en un suspiro.

Pero ahora era Marina quien estaba en peligro de muerte. Fausto apareció en el refugio de su rival con ella sometida y con un arma sobre su cabeza. El alma de Olmo se escapó al presenciar la escena, la hija que tanto adoraba y el nieto que esperaba corrían el peor de los riesgos. Además, conocía muy bien el corazón frío de su exsocio.

Deseoso de ponerle punto final a su venganza, Fausto se proponía asesinar a Marina ante los ojos de su eterno adversario. Al darse cuenta de la sanguinaria intención, Olmo apresuró el paso para cubrirla con su cuerpo y recibir el disparo. La vida del gran Cáceres comenzaba a apagarse.

Tras la confrontación, Vera y Pedro llegaron para ser testigos del fallecimiento que se acercaba. Antes, él dejó fuera de combate a Fausto, mientras ella contemplaba el cuerpo de su exesposo tendido sobre el suelo y desangrándose. Cerca de morir, Olmo le pidió a Pedro que se acercara y le suplicó que lo perdonara por todo el daño que le hizo en su vida.

La cárcel vio llegar a Ivana


Muerto Olmo, el corazón de Ivana estaba destrozado, pero eso no le impediría vengarse. Luego que Fausto se incorporó para huir, ella tomó una pistola y la detonó para asesinarlo. El otro gran empresario cayó sobre el suelo para morir al instante.


Frente al ataque, Vera quería que su padre sobreviviera para que pagara con la cárcel el asesinato de Antonia. Sin embargo, su esperanza de esfumó en un abrir y cerrar de ojos.

Además del crimen cometido, Ivana pagaría con la cárcel todos los delitos que realizó en complicidad con Olmo. Pese a la soledad en que terminó envuelta, su hija Fabi no se olvidó de ella y con cartas la abrazó con su amor desde la lejanía.

La boda de Vera y Pedro


La desdicha fue borrada de su historia de amor. El día más esperado por Vera y Pedro finalmente llegó. El vestido de la novia estaba listo al igual que el traje del novio. Los invitados aguardaban la aparición de ambos para ser testigos de su unión.

En compañía de su hijo Nico, los dos estaban listos para inaugurar una vida juntos. Pero antes debían darse el sí frente al altar. Su boda se convirtió en una ceremonia donde el amor los cobijó al igual que los buenos augurios de amigos y familiares.

Después del sí de los novios, el beso que selló su matrimonio fue celebrado por lo alto. Ahora como esposos, Vera y Pedro festejaron el poder de su amor con una fiesta donde la alegría y la felicidad reinaron.

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