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Encontramos a un joven úsicoque necesita un transplante. Juan carlos gutérrez nos presenta un desgarrador caso de vida o muerte.
Lo veo muy apagado. Y si se apaga, no se paga a nosotros.
Hace ás de ocho meses que luis éndez y su familia viajaron desde el interior de pís a caracas. Lo hicieron desesperados porque el joven de 15 años sufre de insuficiencia renal y necesita un transplante de rón urgente.
Luis es un virtuoso úsico venezolano que el vioín es su compañero inseparable. Es mi pasón.
Me da mucha alegía. Cuando lleó de su natal pueblo costero, william del oriente del pís,él estaba tan grave que fue hospitalizado por varias semanas.
Desde entonces uvida pende de una áquina de dálisis que al mismo tiempo que le limpia la sangre, va apaándole poco a poco. Hace ocho meses yo sinceramente era ás feliz, porque estaba con mis compañeros, condicionan una persona, poía estudiar, poía tocar vioín.
A diferencia de ahorita que me la paso ás hospitalizado que mi propia casa. Lo ás angustioso es que tanto el joven como su madre se da cuenta de ómo la enfermedad lo esá consumiendo cada ía ás.
Mi cuerpo ha perdido mucho color, he perdido mucha masa muscular. Me hincho mucho.
Él esá decído. Triste.
A veces sin ganas de vivir. Por tantas infecciones y tantas hospitalizaciones que ha tenido.
Es una lucha contra el tiempo, contra una enfermedad que uno a uno esta matando a los que han conocido sendas largas horas y dieras el hospital de dálisis. Son cinco compañeros que he perdido ya y solamente.
A uno creo que porque le haían colocado el caéter en el coraón y muró. Otra que exploó por dentro, que teía una enfermedad de ómo se llama, y otro ás porque la dálisis ya su cuerpo no toleraba la dálisis.
Esos compañeros de los que habla luis murieron íctimas de un sistema de salud totalmente desmantelado por el gobierno venezolano. Todos murieron esperando transplante porque todos estamos alí con la esperanza de alún ía ser transplantados.
Jasmine se desespera al no ver posibilidades, oportunidades que su hijo sobrevive en venezuela, un pís donde desde hace dos años se suspendieron todos los transplantes. Si nos ayudan, nos dan esa esperanza de vida para mi hijo, por favor.
Aúdenos. Aqí en venezuela jaás lo vamos a conseguir.
Jamas. No hay ómo.
No tenemos esperanza. Yo quiero vivir, yo quiero seguir adelante, cumplir mis sueños.
Esperando un milagro, esa operacón que podía salvarle la vida,, luis sigue refugándose en la úsica, lo único que le hace olvidar los dolores y el terror de la muerte. Michelle: si usted quiere ayudar a este joven úsico que pueda recibir la ciruía que necesita, que puede salvarle la