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Una niña de nueve años. Ián maías estuvo conél y nos cuenta su historia.
Ián: eran la 1:14 p. M.
El doctor arellano se encontraba en medio de una delicada ciruía decoracón abierto cuando comenó el terremoto. Mientras pasaba el sismo, el doctor sujeó a su paciente para que se mantuviera conectada.
Antes que pensar en su vida, penó en la de su paciente porque su vida estaba en manos de la ciencia. Esta no era la primera vez que el doctor haé llanos se enfrentaba esta situacón.
En septiembre vivó dos experiencias similares que le hizo recordar el terremoto de 1985. Aí í pené.
Por eso estoy constantemente viendo hacia afuera. Recuerdo de la destruccón que vivó en ese entonces volvó a estar presente y no queía que se repitiera.
Lo primero que percibimos como algo graísimo eran los cristales de las ventanas soportando la presón del piso que estaba colapsando. En aquel entonces, perdó a muchos de sus compañeros.
Esta vez, la situacón era similar. Operaba de urgencia a una pequeña.
Mariana tiene nueve años. Nacó salud.
Era la segunda vez que la operaban a coraón abierto. Ella estaba en recuperacón y no lo puede olvidar.
Su padre la tuvo que sacar cargando del hospital cuando ocurró el terremoto. Los pacientes y los familiares vivieron momentos de angustia en este hospital.
La historia pudo haber sido muy diferente. Gracias al doctor arellano, mariana hoy puede pensar en el no puedo brincar, nadar ni correr.
Puedo jugar. Para su familia fue un milagro que el medio del terremoto todo hubiera salido hay algunos que me dice el doctor sismo.
Mariana regreó a la escuela