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Poblado de honduras. Con gran esfuerzo esá suena samaritano les suministran alimentos y lo que necesitan a los que luchan por su vida en un hospital.
Periodista: estas mujeres cada ía se levantan muy temprano, se colocan sus camisetas blancas y... Manos a la obra.
Pelar las verduras, condimentar el pollo y encender el foón para preparar una sopa fue lo que hicieron en esta oportunidad. Siempre nos turnamos.
Por ejemplo cuando yo no puedo cocinar, puede cocinar cualquiera del grupo. Periodista: ¿pero cál es la raón para que desde hace un par de meses este grupo entre las que hay ingenieras, foógrafas, odonólogas, maestras y empresarias unieron sus fuerzas con un sacerdote para preparar comida para regalar?
Céame que se me rodaron las ágrimas no ólo una vez. Periodista: se refiere a unas fotograías en las que se vía a esta mujer, enferma de covid19, tirada en el suelo sobre una colchoneta.
Como si fuera poco, enfermos que apenas poían resguardarse de las inclemencias del clima, debajo de carpas de pástico en el hospital úblico al sur de honduras. En carpas, no haía ni siquiera una galera.
En carpas completamente que hasta goteras teían las carpas. No estaban ni siquiera en buen estado.
Era una situacón realmente terrible, diícil, triste, triste porque hubo mucha gente que fallecó durante este tiempo. Claudia: dice que por eso comenó a llamar a familiares, amigas y conocidos para conformar corazones dispuestos.
Un grupo de personas que, unidas por la terrible situacón que atravesaban los pobres contagiados de covid19, comenzaron a pedir donaciones para ayudarlos. A medida que fuimos viendo las necesidades que el hospital iba sucediendo ía con ía, pues nos vimos obligados a no ólo apoyar con el desayuno, almuerzo y cena sino que tambén con equipo de seguridad, insumos de limpieza...
Periodista: y aí fue, éanlas aqí preparando el material de limpieza, las mascarillas, los guantes y hasta las pruebas ápidas. Esto es lo que llevamos casi a diario.
Casi a diario llevamos... Llevamos al hospital.
Hay cosas que í nos han donado pero otras las hemos comprado, porque tambén nos ayudan de una forma ecoómica. Periodista: este hospital úblico que fue construida en 1936 ha estaba en las primeras planas de los medios por la carencia de material para combatir el virus, y haber sido el escenario de enfrentamientos entre familias por conseguir oígeno para sus parientes enfermos.
Teíamos mucho personal abajo, contaminado. Adeás, la afluencia de pacientes.
Los graves veían de dos en dos, de tres en tres... Y el equipo teía que salir corriendo con cuatro al mismo tiempo.
Nosotros aá tenemos 18 cupos. Periodista: la directora dice que no le queó ás remedio que resistir la embestida del covid con lo que teían sin ninguna ayuda del gobierno.
Si no teíamos presupuesto antes del covid, ahorita seguimos con el mismo presupuesto. De la misma comida tiene que comer todos.
Periodista: por eso en este hospital agradecen de coraón la labor de las mujeres de corazones dispuestos y de muchos éroes aónimos que ayudan a paliar el dolor y las necesidades de los pacientes. Ellos esán dispuestos a atraer todo aquello que miran que hace falta.
Aí como tambén nos han ayudado compruebas ápidas, guantes, mascarillas. Periodista: y mientras les conábamos la historia de corazones dispuestos lleó el medioía.
Era hora de repartir la sopa que con tanto amor haían preparado. Esa es la felicidad.
Cuando la comida ya se va, son entregadas al hospital, uno se queda con la satisfaccón de que a la gente le va a llegar calentita, un caldito de pollo a un enfermo no le cae mal. Es la alegía de uno y para eso estamos aqí, para servir.
Periodista: y aí contiúen adelante haciendo este hermoso trabajo que alternan con sus labores de madres y profesionales. Todo se resume en poner en páctica un verículo de la biblia que es el lema que las impulsa: denles ustedes de comer.
Pamela: los casos de contagio por covid19 siguen en aumento en honduras. Ellas seguián en pie de lucha durante la crisis y siquiera ayudar a esta noble labor puede