
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Michelle: un inmigrante mexicano que es maestro de artes marciales practica desde hace ás de 45 años esta disciplina y adeás se la enseñado nuevas generaciones, pero se dio tambén a la tarea de entrenar a las mujeres que han sufrido de violencia doéstica. Desde chicago vivian ávila nos muestra su impacto positivo en la comunidad.
Preste atencón. Esta clase no solo de juezas exhaustas a las mujeres sino que tambén los ayudo en muchas ocasiones de su vida.
Siento que esto sube el autoestima. Cada una de ellas tiene una historia dolorosa que contar.
Yo fui íctima de violencia doéstica por 26 años. El queía tener relacionesíntimas conmigo y yo no queía.
Su reaccón fue muy desagradable. Entre forcejeo si todo lleó a ponerme las manos en el cuello hasta que yo casi pierdo el sentido.
El estuvo a punto de estrangularme. Cuando yo recén llegé a este pís , a í me violaron.
Esta draática experiencia son las que siguen motivando al maestro experto en artes marciales a ofrecer talleres gratuitos de defensa personal para mujeres. La historia de una abuelita indefensa motió ese deseo de ayuda.
Esa persona saló corriendo y le arrebaó la bolsa. Desafortunadamente no pude hacer nada porque ya ella veía manejando y haía mucho táfico, pero yo queía bajarme a ayudarla.
Desde aí empeé yo, dije tengo que hacer algo para que la mujer no le pase eso. El maestro insiste en que sus écnicas solo deben ser aplicadas en caso de ser necesarias.
Adeás enfatiza en que reciban taller de orientacón para íctimas de violencia intrafamiliar. Trato de motivar las que sigan adelante, pero nunca les aconsejo que golpeen porque se trata de que esén preparadas para estas situaciones.
Con sus ás de 45 años de experiencia en maestro no solamente logrado transformar la vida de decenas de íctimas de violencia doéstica. Tambén a traés de esta disciplina ha transformado la vida de las nuevas generaciones.
En sus clases le enseña a los ás pequeños la pasón y disciplina que se requieren en las artes marciales y que le han servido aél para enfrentar los obsáculos que como inmigrantes se le presentaron desde un principio cuando lleó a estados unidos. En aquellos años ya ve ómo estaba el racismo.
Y me criticaba mucho porque deían que era mexicano y que no iba a lograr nada aqí entonces me deían que me regresaá a éxico pero con palabras ofensivas, pero lo que no saían ellos es que cada vez que me deían eso, me estaban alimentando ás para salir adelante. La experiencia lo ha llevado a compartir escenario con