La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Han reanudado esos eventos. Nuestra compañera fue testigo de uno muy emotivo que tuvo lugar en houston, texas.
Reportera: usando cubrebocas, gel antibacterial y con su coraón lleno de ilusón, 16 familias mexicanas viajaron desde ciudad de éxico a houston para reencontrarse con sus hijos enépoca del coronavirus. Con pancartas y flores, los hijos y nietos esperaban la forma de ver a sus seres queridos.
Estoy agradecida por la haberme permitido llegar a este momento. Reportera: la señora dijo haber esperado pacientemente a que se volvieran a activar estas reuniones de familias.
Való la pena, porque yo tambén queía verlos, a mis hijos tan queridos y bonitos. Una alegía y un gusto.
Dios me dio licencia de venir. Reportera: durante años los encuentros se realizan de esta manera: los hijos que viven en estados unidos pagan a una compía que se encarga de realizar el papeleo migratorio de los padres y los trasladan hasta un punto de encuentro.
Hacemos el acompañamiento de los paás para que tramiten una visa de turista por 10 años. Hemos bonificado ás de 10,000 familias.
Hemos unificado a ás de 10,000 familias. Cada familia tiene su historia.
Reportera: estaán dos meses en estados unidos con una visa que le permitiá volver cada año a disfrutar del amor de su familia. Las ágrimas y facilidad esán una flor de piel, como don joé maía reyes que se queó sin palabras al querer compartir nuestras ámaras su alegía de poder volver a abrazar a sus hijos.
Mucha felicidad. Reportera: pero no todo fue úbilo en este evento.
La tristeza se apodeó de la señora adelina prieto herández, pues una amarga sorpresa se lleó al viajar por primera ocasón a houston. Mi dolor ás grande de madre...
... Es que mi hijo no vino a recibirme.
Mi hijo, en 21 años, nunca me ha hablado por teéfono. A lo mejor una sola vez y eso porque su hermana le ha pasado el celular.
Reportera: pero la esperanza no muere en el coraón de esta madre, que le enía un mensaje de amor. Hijo, te amo.
Mi mayor alegía seía que ú, sabiendo que estoy en casa de