La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Respetan edad ni sexo. Abel nos dice ómo operan estos delincuentes conocidos como los motochorros.
Estas iágenes resultan ser algo corriente en la calle de buenos aires, la capital de argentina. La señora que veía caminando, le arrancan la cartera, pero la tiran, la arrastran, teía sangre desde la sien hasta el cuello.
Pero estaba con un dolor muy grande en todo lo que era la cadera y la rodilla. Aí operan los motochorros o ladrones de motocicleta.
Una modalidad de robo que va en aumento burándose de las autoridades y haciendo blanco de sus fechoías a todo aquel que lleve algo de valor. Impulsados por un poderoso instinto criminal, estos delincuentes y temor a nada transitan las calles en busca de alguna íctima desprevenida.
Logramos tener acceso al testimonio de uno de estos delincuentes para conocer un poco ás sobre su modo de operar. Una va mirando, va mirando y lo que queda de regalo, nosotros le decimos aí, de regalo esta ácil.
Esé ladón asegura que no le importan las consecuencias y su brutal asalto. Yo no pienso en la íctima, no piensas si esá bien, si esá mal, si se lo merece, porque sino no lo puedes hacer.
Yo me fijo en mi necesidad, lamentablemente. Este ídeo de una ámara de seguridad pone al descubierto como las motochorros ya formando verdaderas bandas que azotan los distintos barrios de buenos aires.
Aproximadamente 9:30 p. M.
Ingresaron cinco motochorros, estacionaron aá, eran tres motos. En ese momento sión de 59 años, atenía su comercio como era habitual a esa hora.
Pidieron en todo momento el dinero, despés en un movimiento brusco y le dispararon. Ella relata con dolor como los asaltantes le dieron un balazo en el pecho y como su padre traó de escapar hacia la parte trasera de la tienda.
Loúnico que le dice a mi maá, le dice andrea, me dieron, me dispararon. Esas fueron lasúltimas palabras de él.
Estos maleantes armados se han convertido en una plaga maldita. Ellos sabe muy bien ónde golpear y ómo meterse en medio del tánsito para escaparse sin ser perseguidos.
La poliía mientras no se lo hacen en la cara, no se involucra. Es aí, y tampoco tienen ío.
Mientras tanto las autoridades aseguran que han tomado medidas para combatir este delito. Pero hasta lo que el momento parece nos da resultados positivos.
É que hay una complicacón en el depa de motochorros. Ha habido muchos delitos en las calles.
Y es por eso que hemos trabajado juntos y nos hemos puesto de acuerdo para que haya 12,000 efectivos que van a estar controlando esta situacón. Sin embargo, las motochorros siguen siendo los dueños de la calle.
Éstas iágenes captadas hace pocos ías con dos ámaras de seguridad muestran el momento del robo de la moto a un padre que lleva a su hija a clase, en la puerta misma de la escuela los delincuentes dispararon sin piedad ante el terror de los niños que trataban de protegerse de las balas. Llega a la moto, le dice amiga ájate, si se corre, lola, pero ella dice que no se cuela.
Entoncesél corre y no vio que ella se queó atás. Cuando se que ya estaba aí recén luna le dice, segí corriendo, que una.
Y en eso ellos tiraban, porque tiraron como ocho, tiraron ás. No se sabe todo lo que tiraron.
Una de esas balas y sobran con la mochila de un estudiante su espalda mientras escapaba de