La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Rio nos muestra a continuación como un simple clic podría poner en riesgo su futuro en este país. La inteligencia artificial llegó para quedarse y ya forma parte de nuestro diario vivir, a tal punto que algunos se están aventurando a hacerle consultas de inmigración.
Esta idea ya está creando confusión y preocupación, sobre todo entre abogados expertos en el tema migratorio. Desafortunadamente, comete errores, y bastantes, porque yo he testeado mucho los programas y siempre me sale con un error distinto.
Busquen un abogado de migración en el que confíen. Y es que algo como la inteligencia artificial no puede orientar a alguien sobre temas tan específicos como por ejemplo, una petición de asilo, daca o visas de trabajo.
Incluso los conocedores de la ia no lo recomiendan. Ellos también hacen lo que se llaman las alucinaciones.
Ellos dicen inventan cosas, hacen cosas que no son correctas. Entonces, para cosas que son sumamente serias, que son delicadas, que te pueden poner en un problema legal, yo realmente no recomendaría usar este tipo de aplicaciones.
Lo cierto es que la ia carece de criterio legal. Las herramientas de inteligencia artificial no tienen la capacidad de evaluar casos complejos o excepciones legales específicas que un abogado sí podría identificar.
Además, es un riesgo muy grande y es que pueden ser compartidos estos datos con el gobierno. Las personas no tienen ningún tipo de reparo en poner sus números teléfonos, información personal delicada que no debería estar siendo compartida.
Una respuesta incorrecta generada por la ia puede resultar incluso en la negación de su solicitud o retrasos significativos. Hay casos en concreto que tienen que ser evaluados por profesionales que llevan mucho tiempo estudiando inmigración y practicando en migración.
Un necesidad, solo inteligencia artificial para trámites migratorios nunca ha sido una buena idea, muchísimo menos en esta época cuando la inmigración vive uno de sus momentos más retadores. Algunos lo hacen por ahorrar dinero, pero ya lo dice el refrán lo barato sale caro y en este caso es bastante