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Tenemos testimonios de estas trabajadoras acorraladas entre la necesidad y el miedo al contagio. Reportera: por primera vez en dos semanas hoy maía peña sale de su apartamento.
Limpiaba casas y un hostal de ás de 20 habitaciones en nueva york hasta que hace un mes dejaron de llamarla. Me preocupaba, porque toda la gente donde yo iba a limpiar son turistas.
Imagine que yo limpiaba los baños. Hacer sus camas.
Reportera: para ella el miedo es ás fuerte que la necesidad. Se pusieron en cuarentena.
Hasta que la situacón mejore. Reportera: no sabe cándo seá eso.
En todo el pís hay ás de medio milón de empleadas de limspieza en la industria hotelera que fue afectada por esta pandemia. Esto no incluye sin embargo a las trabajadores doésticos y niñeras miles indocumentadas.
Ellas cocinan, limpian y cuidan los hijos de la familia. Como carla que no tiene documentos que llevaron a trabajar la casa de la playa de la familia.
Por qé no dejarme ir. Ir a mi casa.
Traer algo de ropa. Reportera: lleva dos semanas con íntomas de coronavirus.
Luego de que un miembro de la familia para la que trabaja estuvo enfermo. La cama alá, donde estaba durmiendo.
Reportera: no tuvo contacto con la familia, por precaucón. Me pidieron que por favor no camine por alrededor de la casa.
Por temor me imagino que se contagye. Pero digo que me prohibe eso a í, porque no lo hiciste ú para que uno no se contagye.
Reportera: ahora se siente mejor, saló caminar por las calles donde esá trabajando. Ellos tuvieron mucha presón en í para quedarme aqí.
Ayudarlos en su trabajo, no quedarme sin trabajo. Pero a la final me termié contangiado.
No hicieron nada ás que aislarme. Reportera: como ella ganan entre 10 a 20 ólares la hora.
Muchas no reciben la ayuda del gobierno. Pero ponen su salud en riesgo