La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Demasiado, era un policía mujer. Ya estaba prácticamente desmayado.
Una conferencia de prensa donde estaba presente la esposa de wilbert garcés. Se llama elise.
Más temprano, elise habló en sobre las dramáticas horas que transcurrieron desde que su esposo fue detenido en austin. Ella le contó a lidia terrazas que el mayor temor de su esposo es que la bala que continúa en su cuerpo pueda traerle graves consecuencias.
El me dice que. Que todavía tiene el la la bala en su cuerpo.
Pasaron casi 24 horas para que la esposa de wilbert, rafael garcés, el inmigrante baleado por ice en austin, texas, lograra hablar con él. Pero lo que el joven de 28 años le dijo fue difícil de escuchar.
La bala que impactó su espalda sigue que la tiene incrustada cerca de la columna, que por eso no han podido sacarlo, que en el hospital donde lo llevaron no lo revisaron, que tiene un hueco allí y que le da miedo caer. Garcés, originario de venezuela, se dirigía a entregar un pedido como repartidor de comida.
Él le dijo a su esposa que de la nada sintió el impacto de una camioneta encubierta. Él de repente ve que lo chocan del lado del copiloto y cuando agarra el volante para no estrellarse contra un muro de los del puente, el siente que le empiezan a disparar y siente la sangre ya.
Y de repente le abren la puerta y lo empiezan a jalar del brazo y ya. En ese momento él la llamó a ella y también a su madre.
Él me gritaba mamá me está persiguiendo. Migración me dio un tiro, mamá.
Su pareja llegó a la escena, pero él ya no estaba y en compañía de su abogada, intentaron ingresar al hospital. Ayer fue un horror, especialmente en el hospital, hospital, los guardias nos trataron horrible.
Nos dijeron que él no estaba dentro, pero no era la verdad. Después.
Estuvo toda la noche con inmigración en un centro de atención sin camas. Él no tenía medicamento, con la bala en su espalda, sufriendo muchísimo.
Este es el tercer tiroteo involucrando a agentes de ice en menos de tres meses. Hoy somos nosotros, pero mañana puede ser cualquiera.
La abogada de wilbert ha solicitado que se le brinde atención médica adecuada en el centro de procesamiento en pearsall, texas. Mientras que congresistas, organizaciones y otros miembros de la comunidad