La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
La moneda venezolana nadie la quiere. Francisco nos cuenta que algunos artesanos le esán dando otra vidaútil.
Con paciencia de artesano, un vendedor informal arma las piezas de una cartera. Los billetes venezolanos de bajo valor.
Es el material que ás abunda, pues ha perdido todo su poder de compra. Los billetes con lo que este hombre fabrica una cartera no alcanza ni para comprar un caramelo.
Con suerte callejero,él descubró que podía transformar los devaluados boívares en piezas de ás valor que la gente estaba dispuesta a pagar, yo lo utilizo porque tengo necesidad de utilizarlo. Ahora viene la transformacón de los empobrecidos billetes que se entrelazan con hilo y agujas.
Esta cartera muestra el grado de destruccón que alcanó la moneda venezolana. Fue hecho con 1200 billetes de cinco boívares.
El valor en ólares de la cartera no llega a los $0. 35.
Pero a este hombre le funciona, al menos para poder comer y mantener el arte callejero. Los billetes de baja denominacón han perdido su valor como medio de pago unido por la hiperinflacón y una brutal devaluacón de boívar que supera los tres 130,000 por ólar 330,000.
Pero los ha convertido en todo un ímbolo de la érdida del