El equipo de baloncesto de los
Knicks regresó a Nueva York tras
coronarse en las
finales del torneo de profesional y desatar una efervescencia colectiva en la ciudad, sin precedentes. Los organizadores del evento confirmaron que los atletas recorrerán las principales avenidas portando el
trofeo de la
NBA antes del acto oficial donde se les entreguen las
llaves de la ciudad. El ambiente festivo coincidió además con las
celebraciones de la comunidad
puertorriqueña en distritos como
Brooklyn.
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