Las estadísticas de los Archivos Nacionales revelan que
uno de cada cuatro presidentes enfrenta intentos de asesinato en Estados Unidos. Donald
Trump desafía la historia al registrar
tres ataques en apenas dos años, el más reciente durante la
cena de corresponsales en Washington. Mientras los republicanos culpan a la retórica demócrata,
el mandatario propone validar la construcción de un salón de eventos blindado en la Casa Blanca. El Servicio Secreto mantiene la vigilancia ante la escalada de violencia política actual.