A raíz del
rescate de una
adolescente retenida en un vehículo por un
adulto de Georgia, especialistas en seguridad infantil
instan a los padres a supervisar los
dispositivos electrónicos de
sus hijos. Detectives de la policía recomiendan
instalar aplicaciones de monitoreo como Bright Canary o Bark para
detectar alertas de contenido de índole sexual. Asimismo, los expertos aconsejan
retirar los teléfonos celulares
de las habitaciones de los menores
durante la noche para evitar riesgos.