A pesar del llamado del
presidente Trump a rechazar la propuesta, los ciudadanos de
Virginia aprobaron un
cambio que reduce drásticamente la representación de los republicanos. La gobernadora celebró la medida como un
freno a las ambiciones presidenciales, mientras la oposición busca anular la votación en los tribunales. La
batalla legal determinará
si el estado
aplica el nuevo mapa electoral que dejaría a los republicanos con un solo representante frente a diez demócratas.