La
Sociedad Endocrina renombró el SOP como síndrome metabólico ovárico poliendocrino para
reflejar mejor su naturaleza sistémica, que afecta al corazón y
otras hormonas más allá de la salud reproductiva. Expertos determinaron, tras
14 años de estudio, que la afección no implica necesariamente un aumento de quistes ováricos. Aunque el nombre cambia para
describir mejor este trastorno metabólico que afecta a millones de mujeres, el
tratamiento actual basado en anticonceptivos permanece igual por ahora.