Una familia que emigró tras sufrir amenazas contra su vida enfrenta un pineoblastoma, un
agresivo cáncer cerebral grado cuatro
diagnosticado a
su hijo Farid. La enfermedad
afecta únicamente al
uno por ciento de la población mundial y exige un cuidado continuo de veinticuatro horas. A pesar de un
panorama médico desafiante tras registrarse metástasis, los
padres mantienen la fe en los tratamientos de supervivencia y
buscan apoyo a través de las redes sociales.
Sirvió 20 años en el Ejército y suplica que no deporten a su esposa: “No puedo dormir pensando que está encarcelada”