La
comunidad hispana de Nueva Jersey vive bajo un clima de miedo tras una
serie de redadas de ICE en zonas residenciales y paradas de transporte. Desde trabajadores de construcción perseguidos en las calles, hasta un autobús escolar atrapado en un operativo, las
detenciones están paralizando la actividad cotidiana. Ante la
falta de órdenes de arresto, líderes locales denuncian que estas tácticas
buscan amedrentar a familias trabajadoras que ahora
temen incluso salir a hacer compras.