Las autoridades de la Ciudad de México
restringieron la venta de bebidas alcohólicas en comercios locales y vecindarios específicos
para prevenir disturbios tras el partido de la
Selección Mexicana contra la República Checa. La medida busca
evitar los
incidentes registrados en celebraciones pasadas. El gobierno desplegará operativos de vigilancia adicionales en puntos de
alta concentración como el
Paseo de la Reforma y los alrededores del Fan Fest.