La
Secretaría de
Relaciones Exteriores de
México solicitó formalmente a
Estados Unidos garantizar salud oportuna a
familias retenidas en el
centro migratorio de Dilley,
Texas. La petición surge tras el
caso de Juan Nicolás, un bebé de dos meses que enfermó gravemente de las vías respiratorias en dichas instalaciones antes de ser deportado. El Consulado en San Antonio mantiene contacto con autoridades para verificar el bienestar de los connacionales.
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