La
administración Trump detuvo el plan para
eliminar los
hidrofluorocarbonos, gases usados en
aires acondicionados y refrigeración. La
Casa Blanca argumenta que la
medida busca
aliviar el bolsillo de los consumidores. Sin embargo, la comunidad científica y el doctor Carlos Nobre advierten que
el impacto en los precios será mínimo y que la decisión
agravará el calentamiento global, alejando a EEUU de los acuerdos climáticos internacionales.