El Secretario de Estado, Marco Rubio, compareció ante una corte federal para declarar en el caso de su antiguo colega,
el excongresista David Rivera. Rubio
afirmó bajo juramento que desconocía las actividades de Rivera como agente extranjero y
aseguró que jamás lo habría recibido de haber sabido que trabajaba para el régimen de Maduro. Este testimonio marca un hecho histórico, pues representa una de las pocas ocasiones en décadas donde
un miembro del gabinete rinde cuentas en un juicio.