El secretario de Estado, Marco Rubio, asegura que la
economía de Cuba está rota y es
imposible de arreglar mientras el régimen actual mantenga el mando. Rubio denuncia que
una empresa acapara la riqueza de la isla, impidiendo un cambio en la trayectoria económica. Estas declaraciones ocurren mientras
el gobierno estadounidense evalúa reiniciar conversaciones con el régimen cubano, mientras que en la isla la población se manifiesta por a
pagones de más de 20 horas.