Carmen Teresa Benavides enfrenta una
crisis en un albergue de Miami tras la
detención de su
esposo, el único sustento de su hogar. Ella cuida sola a sus ocho hijos, incluida una pequeña de cuatro años con
complicaciones graves de salud. La familia denuncia que la
detención ocurrió a pesar de
cumplir con sus
trámites migratorios. Organizaciones civiles señalan este caso como un ejemplo de la crueldad en las tácticas actuales de deportación masiva.