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Llegada de otros equipos desde varios países de la región. En medio de la angustia que deja esta tragedia, miles de familias fuera de venezuela viven horas de incertidumbre sin saber si sus seres queridos están a salvo.
Hoy conocemos una historia que pasa del miedo a la esperanza. Esta mañana nos acompaña lilibeth bloom, una venezolana radicada en méxico seres queridos que estuvieron desaparecidos durante más de 24 horas tras el terremoto.
Estamos hablando precisamente de tus hijos, lilibeth, cómo estás? Muy bien.
Primero que nada te quiero dar las gracias por darme la oportunidad de estar aquí. De verdad fue muy duro, viví momentos de desesperanza, fue terrible, terrible.
Pero gracias a dios. Diez y 11.
Y dónde estaban ellos? En catia, la mar.
Estaban con sus abuelos y su padre. Como se llama ahora el estado vargas, como lo conocíamos anteriormente y donde se cayeron decenas de edificios.
Por cierto, en qué momento te pensaste inmediatamente? Justo en el momento que sucedió, la gente empezó a subir la noticia.
Yo me desesperé, intenté comunicarme con ellos y no pude. O sea, fue súper difícil, no pude comunicarme con ellos hasta ayer a las 19:00 de la noche, que trajo un mensaje que yo publiqué en mis redes sociales.
Un familiar de ellos, una prima, se comunicó conmigo y me dijo tranquila, que los niños están bien, tienen heridas, moretones, pero ellos están logré hablar con ellos y. Y en efecto, sí estaban bien.
Qué fue eso? Primero que le dijiste a lilibeth.
Yo le di gracias a dios. Yo le di gracias a dios.
Porque a pesar de las noticias devastadoras que yo estaba viendo, a cada rato me llegaban fotos de niños que estaban en hospitales solos. Yo sentí muy feo, pero mi corazón siempre me dijo que ellos estaban bien.
Algo me decía yo le pedí mucho a dios, yo le dije por favor, dios, protégelos, que estén comunicación con ellos, yo sabía que ellos estaban bien. Entonces, qué es lo primero que tú les vas a decir?
Una vez que puedas hablar con ellos? Nunca pierdan la fe, porque dios nunca, nunca nos abandona.
Y de hecho quiero aprovechar esta oportunidad que me estás dando para hacer un llamado a que nos unamos todos en oración y que cada oración se convierta en fuerza, que llevemos esperanza a todas esas personas que están desesperadas buscando a sus un llamado a las organizaciones nacionales e internacionales que no nos olviden. Hay mucha gente que necesita ayuda, necesita insumos, necesita atención médica, refugio de verdad.
Es muy triste todo lo que está viviendo el país. Así es y es un llamado que hacemos todos los venezolanos.
Por supuesto, para que esta ayuda llegue lo más pronto otras familias que de pronto en este momento no tienen esa suerte de la cual tú me estás contando? De poder saber que sus hijos, que sus hermanos, que sus esposas están bien.
Que no pierdan la fe, que no pierdan la fe porque dios no nos abandona. Venezuela es un pueblo fuerte que incluso en la oscuridad ha sido capaz de levantarse una y otra vez.
Aférrense a dios y no pierdan la esperanza. Ese es mi mensaje.
Esto? Yo creo que mi vida marca un antes y un después, porque muchas veces damos por sentado este.
Creemos que que las cosas no no van a cambiar. Si situaciones como estas nos demuestran que la vida puede cambiar en un instante.
Te agradezco mucho de verdad mañana. Que bueno que podamos contar estas buenas noticias en el caso de tus hijos, que estén bien, un poco lesionados pero bien con vida, que es lo más