La
Corte Suprema emitió un fallo que
declara inconstitucional el mapa electoral de Luisiana, permitiendo a los
republicanos rediseñar los distritos antes de las
elecciones de medio término. La decisión elimina un distrito de
mayoría afroamericana y entra en vigor de forma inmediata tras suspenderse el periodo de espera habitual. Este cambio estructural brinda a los
republicanos la oportunidad de obtener hasta dos escaños adicionales en la Cámara de Representantes.