El Gobierno de Estados Unidos culmina la primera etapa de estabilización en Venezuela para facilitar una transición democrática hacia elecciones libres.
Michael Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental,
condiciona el éxito del proceso al retorno de líderes opositores como María Corina Machado. Mientras Machado permanece en España, la
comunidad internacional presiona al régimen para
establecer un calendario electoral claro, garantías democráticas y una ley de amnistía que incluya a todos los actores políticos.