El panorama tras la muerte del líder iraní se traslada a las calles estadounidenses con intensas protestas contra
la intervención militar. Grupos de
activistas en Washington D.C., Texas y Nueva Orleans califican las
acciones de ilegales y denuncian lo que llaman una política fascista del gobierno de Trump. Los
manifestantes exigen el fin de la fuerza imperialista y c
ritican el uso de fondos públicos para
financiar un
conflicto que, aseguran, impide la autodeterminación de las naciones.
Te puede interesar:
Ofensiva en Irán: Hegseth defiende operación "Regímenes locos no pueden tener armas nucleares"