Un jurado federal abre las puertas a una
nueva era en el entretenimiento en vivo al declarar ilegal el
dominio de
Live Nation. Este cambio radical
fomenta la competencia entre diversas boleteras, lo que tradicionalmente resulta en
un servicio de mayor calidad y menores tarifas. El abogado Jorge Montes, cree que
al desmantelar a este gigante, el mercado de eventos en vivo vuelve a
enfocarse en los intereses del consumidor, permitiendo que el público elija libremente sin las restricciones de un solo proveedor.