La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó en una
reunión de empresas petroleras ante gigantes como Chevron, Shell y Repsol que su gobierno no cede ante presiones extranjeras. En un giro histórico, la Asamblea Nacional debate una reforma para
abrir el sector petrolero al capital privado por primera vez desde su nacionalización.
Con una inversión prevista de 1.400 millones de dólares para este año,
Venezuela busca
reactivar su
industria clave mediante la
flexibilización del control
estatal.