La exposición directa al
sol sin el cuidado adecuado
acelera el envejecimiento y provoca
enfermedades en la piel. La dermatóloga Alexandra Albadan aclara que los protectores con factor 100 constituyen solo tácticas de mercadeo y recomienda utilizar
factor 50 con aplicaciones cada dos horas. Asimismo, advierte que el protector integrado en las
bases de maquillaje resulta
insuficiente para
frenar los
daños de la radiación ultravioleta.