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23, como parte de un intercambio de prisioneros entre washington y caracas. Estamos atrapados aquí.
Solamente los que estamos aquí sabemos lo que estamos pasando. Hay gente gritando en los escombros.
Hay niños que se escuchan las voces y nadie está. Nadie piensa o no sé quiénes están escuchando.
A quienes. Están escuchando es.
A gisela rojas. La conocemos por sus consejos en economía .
Como experta en finanzas de inversión inmobiliaria, pero esta vez regresa la voz de la mañana para compartir una historia muy distinta. Es una experiencia que llevará, por supuesto, en el corazón.
Como muchos venezolanos para siempre. Gisela estaba de visita en venezuela cuando ocurrieron los devastadores terremotos, perdió familiares parte de su patrimonio y todavía en medio de su propio dolor decidió quedarse para ayudar a quienes lo perdieron todo.
Hoy se cumplen tres semanas de esta tragedia que deja hasta ahora, según la cifra oficial, más de 4700 muertos y miles de familias damnificadas. Gisela, gracias por acompañarnos esta mañana aquí en la voz de la mañana.
Gracias. Gracias a ti, angélica y.
Comenzar preguntándote dónde estabas. Tú, ese momento en el que entendiste que había un sismo de esa magnitud?
Mira, yo me había estado cinco días de vacaciones en la guaira y ese. Día llegó mi hijo y me tocó subir a caracas, me agarró el sismo en caracas, bueno el terremoto y fue realmente fuerte.
De hecho dos de los edificios que estaban cercanos a donde yo estaba se cayeron. Uno de los que los únicos que quedó en pie fue donde yo me encontraba.
Pero al otro día eso fue a las 18:00 de la tarde. Conocidos amigos en la guaira, pues al otro día, a las 08:00, bajé a la guaira pensando un poquito en shock porque pensábamos que era un sismo.
Cuando bajamos y empezamos a ver la devastación que hubo, dijimos no, esto no es algo, no era algo normal, no era un simple sismo, era un terremoto de grandes magnitudes. Y realmente sé.
Que perdiste familiares, lo siento mucho, sé que también tenías amigos allí, conocidos que están desaparecidos, incluso algunos de ellos. Cómo enfrentar un dolor tan grande en yo, yo.
A veces no, todavía no encuentro palabras y siento con tres días aquí que hace que llegue, que no he reaccionado a la magnitud del dolor que se puede sentir realmente. Yo a lo que bajé, lo primero que me pasó fue que una de mis primas salió despedida del edificio y.
Y el escenario que yo encontré fue realmente dantesco. O sea, heridos, muertos, miembros inclusive.
Y yo, fíjate elyangelica, que yo siempre he sido muy. Yo decía no a la sangre, no cadáveres, no a estas cosas.
Pero en ese momento todo eso se olvida. O sea, yo empecé con todas las personas que empezar a llevar a los hospitales todo lo que estaba allí porque el mundo no se había enterado.
Pasamos, yo creo que casi 48 horas incomunicados. Nadie estaba, nadie sabía nadie y éramos nosotros mismos, con nuestras manos sacando heridos, rescatando, moviendo escombros.
No había un martillo, no había un cincel. Yo pedí ayuda a las autoridades.
Me decían sí, señora, la podemos ayudar, pero no tenemos ni un martillo aquí. O sea, esa era una realidad que estaba pasando y fue muy tarde.
Fue muy tarde después cuando empezó a llegar la ayuda, donde pudimos haber hecho, donde se pudo haber hecho mucho por por todas las personas que quedaron allí atrapadas, que todavía están atrapadas. Yo tengo familiares que todavía no hemos podido conseguir y y realmente yo creo que si se hubiese tratado a tiempo, muchas vidas se hubiesen salvado.
Tú escribiste algo sumamente poderoso en tus redes, dice vine buscando descanso para el cuerpo, pero la vida tenía planeado despertar mi alma, mi despertar del alma. Sientes que propósito?
Sí, totalmente. Totalmente.
O sea, para mí gisela antes y gisela después fue otra persona. O sea, el hecho de haber estado allí, no, para mí fue una gran bendición, realmente fue la gran bendición el poder haber salvado vidas, el estar allí para reaccionar económicamente con gente que no podía.
Y yo gracias al trabajo que he realizado aquí en los estados unidos, pues con mis empresas y eso pude sacar dinero para alquilar máquinas, para sacar gente. Hice un grupo de rescatistas de 47 personas, convoqué dos cocinas comunitarias, todo en tres días.
Entonces a veces es es todo, una persona que lidere, que tenga gerencia y que tenga también recursos económicos, que allí es muy difícil de tener. Bueno.
Gisela, sé que eres venezolana. Evidentemente nos sentimos de la misma manera, tenemos el corazón igual de arrugado.
Tú estuviste en primera fila viendo eso. Te agradezco mucho todo lo que hiciste en nombre de todos los venezolanos, de tu propia gente.
Y bueno, ir a terapia creo que será algo bueno para ti también en este momento. Gracias por esta experiencia, por este testimonio y por todo lo que hiciste.
De verdad, de todo corazón, gracias porque sé que aliviaste en medio del dolor muchas almas. Gracias a ustedes por el espacio.
Es un placer. Bueno, aquí estábamos conversando entonces con ella y este testimonio de los miles que seguramente estaremos escuchando por mucho tiempo, porque lo que pasa en venezuela no es de