Un sistema frontal estacionario genera una grave
amenaza de inundación en ciudades como Miami, Palm Beach y Daytona Beach. Los meteorólogos pronostican
acumulados de hasta cuatro pulgadas de agua y descargas eléctricas que podrían causar cortes de energía en el centro de Florida. Mientras el sur enfrenta condiciones ventosas y posibles granizadas, el norte del país despierta con temperaturas congelantes y una
mezcla invernal que afecta a 130 millones de personas en plena primavera.