El estado de
Georgia recibirá un
alivio crítico con la
llegada de tormentas que dejarán hasta tres pulgadas de agua
tras sufrir la sequía más severa desde 2007. Estas precipitaciones ayudarán a extinguir los
incendios forestales que ya
consumen más de 32,000 acres y obstruyen la visibilidad con humo denso. Los expertos recomiendan que las personas con problemas respiratorios
limiten sus actividades al aire libre mientras las lluvias dispersan la peligrosa contaminación del aire.
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