Los organizadores
cancelaron las fiestas masivas en los
exteriores del Madison Square Garden debido a un reciente apuñalamiento y a la asistencia del presidente
Donald Trump al partido de los Knicks. El Servicio Secreto y la policía local desplegaron un
estricto peritaje de seguridad en la zona. Las autoridades exigen a los asistentes llegar con dos horas de anticipación y
prohíben el ingreso con mochilas.