El
petrolero ruso Anatoly Kolodkin atraca en la isla para aliviar la crisis energética tras meses de bloqueos navales. Aunque la administración
Trump asegura que no existe un cambio formal en su política exterior, el Kremlin confirma que coordinó el envío con
Washington para estabilizar los precios globales de la energía. El arribo de este buque ruso ocurre en un momento crítico donde la escasez de combustible paraliza los servicios básicos y la salud en todo el territorio cubano.